Marzo 2008    

 
 
 
 

PASO LEÓN - COCHAMÓ

Argentina – Chile

Por Pedro Cenoz Pedro y Sofía Nazar

Fotos Pedro Cenoz. Enero de 2008.

 Preparativos
Decidimos con mi novia y unos amigos pasar año nuevo en la zona del Río Manso Inferior, para el 1º de enero comenzar bien el año, rodeados de naturaleza y trekking. La idea era cruzar la cordillera por Paso León y llegar a Cochamó, Chile, a orillas del seno de Reloncaví, sobre la costa del Océano Pacífico. Buscamos información por internet sobre el sendero y no encontramos demasiado. Una vez en Bariloche nos encontramos con un amigo, Charly Galosi, que nos preparó un croquis de la zona. Posteriormente nos acercamos al Club Andino Bariloche y tenían un folleto impreso en Chile en el cual figuraba la senda sin demasiadas explicaciones. El trekking no posee dificultad técnica y no es difícil ubicarse aunque es recomendable, si no se tiene mucha experiencia de caminar por la montaña, contratar un guía ya que casi no se cruza gente en todo el recorrido.
En términos generales la senda desde el principio al final está marcada, en algunos lugares demasiado marcada y con mucho barro. Es utilizada por los pobladores de la zona para transportar ganado. Hay que vadear varios arroyos, información que no figura en ningún lado, para lo cual está bueno tener algún otro calzado como para no resbalar con las piedras, y también es muy importante tener en cuenta la fecha del año en que se hace la excursión, por el caudal de los ríos. Otra recomendación con respecto al calzado es llevar un par extra para el campamento y tener los pies secos. Para llegar a la zona del río Manso desde Bariloche, hay que tomar hacia el sur por la RN Nº 40 hasta el desvió en río Villegas lugar donde se encuentra el puesto de Gendarmería Giménez. Desde ahí, a la derecha, se toma por camino de ripio (RP Nº 83) el que llega hasta el Manso Inferior, lugar donde pasamos año nuevo en el camping que está al lado de la pasarela sobre el rio.  El costo del camping fue de $ 12 por persona por día.


Día uno

Después del asadito de fin de año, el 1º de enero salimos del camping a las tres de la tarde. A unos 10 km está el puesto de Gendarmería  y la famosa casa en cuyo patio se encuentra el hito internacional. Este paso se encuentra a 400 msnm. En este lugar se hacen los papeles para salir del país, y luego se presentan en Carabineros del lado Chileno. Una vez en Chile se transita sobre la izquierda de una pista de aterrizaje y en su cabecera se dobla a la derecha para cruzar el rio Manso por una pasarela. Después  empiezan a aparecer unas casitas de pobladores, una escuela, el puesto sanitario y la capilla. El retén de Carabineros está al final del camino de esta población. Una vez en la escuela, la iglesia queda en línea recta a esta sobre la derecha. Para encontrar Carabineros hay que tomar un camino que sigue a la izquierda de la escuela subiendo una cuesta. Después de registrar el ingreso se cruza otra pasarela también sobre el rio Manso, y se comienza el sendero que lleva hasta un paraje que se llama El Correntoso. El sendero transita a orillas del río Manso que por la zona ya tiene muchos rápidos y de manso no tiene nada. En el paraje vive una Señora llamada Blanca, de 93 años. Le pedimos permiso y ahí pasamos la noche. Tardamos en llegar hasta el lugar cinco horas.


Día dos

Salimos a las 10.30 rumbo a Lago Vidal Gormaz. De la casa de Blanca sale un sendero hacia el norte y llega hasta el borde sur del lago donde vive la familia Soto. Llegamos justo al medio día y nos invitaron amablemente a almorzar. El lago mide aproximadamente 11 km. Hay dos opciones para atravesarlo: la primera es caminando por un sendero que va por la margen izquierda, que fue la que nosotros tomamos y tardamos en llegar al fondo del lago 4 horas. La otra opción es cruzar en bote, servicio que presta la familia Soto. En el extremo sur del lago hay más familias de pobladores y es conveniente acampar (previo pedir autorización) al fondo de un bosque quemado que está en la propiedad del poblador que vive sobre el fondo del lago.


Día tres

Partimos 11.30 de la mañana hacia Lago Grande y vadeamos el primer rio. Esta parte del recorrido es la más complicada para enganchar la senda. Pero prestando atención a ciertas consideraciones, no es difícil. Primero hay que ir hasta el fondo del bosque quemado. Casi sobre el borde del río donde se recupera la vegetación, está la zona para vadear. En el lugar del cruce, sobre la otra margen del río, se ven unos cortes de motosierra y unos palos sobre el piso como si fueran de un antiguo puente. Una vez del otro lado, la Lago Grande queda a nuestra izquierda. El camino lógico seria ir hacia el oeste, pero hay que seguir una huella que, en un principio nos lleva hacia el este, luego hace una especie de arco y va lentamente girando hacia el oeste. El camino sube desde el fondo del valle hasta la laguna. Tardamos en llegar a la punta este del lago dos horas. Después de almorzar y bañarnos comenzamos a caminar a las 15.30 hs con idea de llegar a la Junta y pasar ahí la noche. En esta zona es posible ver bosques de alerces acompañados de chilco, taique, fuinque, tineo, mañíu macho y hembra, y el canelo. A las 19.15 llegamos a un lugar muy bonito llamado el Arco donde también se puede acampar. Hay un refugio que no aconsejamos usar ya que está cerrado y hay peligro de hantavirus en esa zona. Si se decide utilizarlo antes asegurase de ventilarlo bien. Luego de perder una de mis sandalias por el río y tomar un té salimos a las 20 hs en busca de la Junta, lugar al que nunca llegamos ese día. A las 22 hs y con mi novia que no me hablaba ya por tanto andar, dejamos de caminar. No se veía nada más que las estrellas, encontramos un césped hermoso que nos dejó acampar cerquita del agua.


Día cuatro

Empezamos a caminar a las 10.30 hs y tras vadear tres arroyos llegamos a las 12.30 hs a la Junta. Esta zona es conocida por escaladores en roca del mundo. Es un lugar muy hermoso con vista de unas paredes de granito impresionantes. Un poco más adelante almorzamos invadidos por los tábanos, y a las 17 hs llegamos al puente donde el sendero se convierte en un camino, y a 8 km esta Cochamó.
Cochamó es un típico poblado de pescadores, su iglesia construída con tejuelas de alerce, la costanera, los pescadores con sus embarcaciones, y la paz de un pueblo tranquilo.
Pedimos permiso y pasamos la noche en el patio del gimnasio del pueblo, sobre la costa del mar. Por la mañana partimos a Puerto Varas y después a Osorno donde intentaríamos conseguir transporte a Bariloche.
No conseguimos transporte a Bariloche, de modo que con un micro urbano salimos hasta un pueblito para hacer dedo y con suerte nos llevó un arquitecto radicado en Bariloche, al cual aprovechamos para agradecer su generosidad y como nos pareció buena persona le pedimos que cuide su vida y maneje un poco mas despacio.
Así fue nuestra historia. Duró cuatro días; se puede hacer en menos o en más. Es un lugar para disfrutar mucho y perderse en la inmensidad de la selva valdiviana.


 

 Río Manso. Chile. Vista del rio y de la exuberante vegetación de la selva valdiviana.

Ovejas descansando en el camino. La mayoría del tiempo estábamos solos en el sendero y de vez en cuando aparecía algún animal a saludarnos.

Selva valdiviana.

Selva valdiviana. El inconfundible color verde símbolo de la pureza y vitalidad de estas poblaciones de arboles característico de estas regiones lluviosas.

cruzando la frontera. Vista de la primera población chilena que se encuentra sobre la frontera.

cascada sobre sendero 1.

Puerto Cochamó. Amanecer sobre el océano pacifico.

Bandurrias. Ave típica de la región patagónica. Muy vistosa y confianzuda. Por lo general se encuentran en grupos en zonas cercanas a espejos de agua. Foto Sofia Nazar.