Mejoras

Han hecho unas modificaciones al refugio...
Sí. En los últimos dos o tres años le puse un sistema de tanques de agua para tener una reserva de agua potable, un sistema de agua caliente para tener en la cocina; arreglé los baños...

¿Termotanque?
Sí, a gas. Antes el refugio funcionaba todo a leña; ahora funciona todo a gas, menos la estufa que sirve para calefaccionar el refugio, a leña.

¿Cómo subís las garrafas?
En la espalda. La cocina, el anafe, el termotanque, todo es a gas. Una garrafa de gas pesa 22 kg y dura tres semanas. Un palo de leña de 22 kg en la estufa dura un día o dos. El gas es más seguro y no estás destruyendo el bosque.
También tenemos todo el depósito nuevo, para aprovechar al máximo el espacio que no es mucho. Y una buena heladera, que funciona con nieve y con hielo...

Arriba en los dormitorios ví cambios...
Sí; todo el piso antes era de machimbre, estaba muy roto; ahora es todo de placas de fenólico de 18 mm que es una guarangada. La estufa es nueva, todos los muebles de la cocina son nuevos...

¿No había un tabique divisor arriba?
Sí, lo saqué, así se ganó espacio; no servía para nada.

¿Cuánta gente entra acostada?
Entran cincuenta colchones. Después, a medida que la gente excede ese número, se empiezan a apiñar; de a uno y medio por colchón o de a dos... El récord fueron doscientas y pico personas, pero ya no viene tanta gente.

¿Se arman carpas afuera?
Sí, todo el tiempo. La verdad es que algunos me tienen un poco cansado, porque dejan basura y hacen sus necesidades por cualquier lado.
La otra obra importante son todas las ventanas: eran de madera, estaban muy deterioradas, entraba agua y chifletes. Ahora son todas con marco de aluminio con termopanel, así que son muy aislantes, y con la calefacción está bárbaro.

Ví goteras, pero de condensación...
En los tanques el agua entra muy fría y condensan; caen algunas gotitas pero es poco. Antes entraba agua a chorros por ahí.

Quienes pasan

¿Anécdotas?
Ocurren todo el tiempo. Lo bueno es que la gente venga a vivirlas más que ponerme a contarlas.
En los cuadernos de los refugios la gente a veces escribe pavadas y a veces escribe cosas muy sentidas

  ¿Dónde van a parar?
Al Club Andino.

¿Se archivan todos los cuadernos ahí?
Sí, están ahí, en el altillo del club.

Debe haber algunas páginas antológicas...
Sí... El libro de actas antes, cuando no había las comunicaciones que tenemos ahora ni el servicio que hay ahora en el refugio, era más que nada para la gente que, por ejemplo se iba para la cumbre, dejaba anotado el día, los integrantes del grupo y el destino, para dejar un registro por si les pasaba algo, así los ubicaban. Pero el uso del libro se fue desvirtuando y cada uno anota cualquier huevada excepto algunos que escriben algo inteligente. Por eso el libro a mí no me produce demasiada emoción.

Fuente: Guías regionales

Hablando de comunicaciones ¿Qué uso le das a la radio?
Me comunico con el Club Andino, con Parques, con cualquiera que llame y solicite información. Sobre todo hay que poder comunicarse con la Comisión de Auxilio. Y también los porteadores y la gente que labura conmigo.

Pero no es necesario que cada uno avise en Parques que va a subir...
Todo el que viene al refugio pasa por Parques.

¿O sea que vos siempre sabés cuando alguien viene subiendo?
Sí. A una hora del día Parques nos avisa todos los que están subiendo y quién es la última persona, y si no llega la vamos a buscar a ver qué le pasó. Todos los días es así. Y al otro día cuando bajan, nosotros les avisamos cuántos salieron.

¿Pero no pasa que a veces alguno empieza a subir sin pasar por Parques?
Sí, a veces pasa. Pero lo lógico sería que pasen por Parques, porque es lo que deben hacer. Es una obligación, porque cada persona que ande por acá tiene que llenar su Permiso de Trekking y figurar dentro del control de la gente de Parques, entre otras cosas por su propia seguridad.

Instalaciones de bajo impacto

Mientras charlamos y todo el día se escucha música en el refugio, muy buena. ¿Cómo funciona?
Hay un grupo electrógeno de 2.500 watts. Está en el refugio meteorológico y se usa para hacer andar las herramientas que posibilitaron todos los arreglos que te conté. Es la misma energía que tenés en tu casa: 220 volts y 10 ampères; es una barbaridad. Lo prendemos cada tanto y alimenta al cargador de baterías, que carga 4 baterías de 70 ampères y son las que dan energía de 12 voltios a la radio, a la música, a los cargadores de nuestras radios (handies) porque cuando vamos al glaciar tenemos que llevar. Además tenemos un generador eólico y dos paneles solares que cargan a su vez las baterías, como para cubrir toda la gama energética.

Y la cloaca ¿a dónde va a parar?
Es un caño que sale directamente al acantilado de la pared norte. Es una pared rocosa de 300 ó 400 metros casi vertical, que baja al Glaciar Alerce, a lo largo de la cual la materia fecal se va deshaciendo, con el sol, el viento, la lluvia, etc. E inventé un sistema en que el caño además de darnos el agua potable y llenar los tanques, trae más agua que la que se necesita en el refugio y entonces toda el agua excedente va al caño cloacal que al tener agua corriendo permanentemente diluye la materia fecal. Es así que no se produce más el efecto que se producía hace cuatro años cuando no estaba ese sistema, y en la punta del caño se juntaba una pila de caca que ahora no se forma más. Todo lo que sale se destruye y no presenta ningún peligro de contaminación porque tampoco es un volumen importante.

Y la basura ¿la tienen que bajar?
La basura la procesamos. Antes la bajaban tal como estaba en el tacho, con lo cual había que bajar muchísimas bolsas. Era un laburo muy engorroso, muy sucio, siempre se rompía alguna bolsa y se desparramaba la basura por la montaña. 

Nico Betinelli Foto: S. Storni

Ahora en cambio quemamos la basura. Juntamos unas 15 bolsas de consorcio cada 20 días aproximadamente. Las quemamos en un horno de piedra que hicimos para eso y se desintegra todo, y esas 15 bolsas se convierten en una sola con las latas que no se queman. Entonces lo que se baja ya fue quemado y no tiene ni líquidos ni olores; lo metemos en bolsas de arpillera, imposible que se rompan y al ser todo más sencillo es más seguro que todo llegue al basurero de la ciudad; antes era demasiado el volumen de bolsas. Las botellas de vidrio se bajan de a poquito en las mochilas de la gente amiga que cuando vienen les enchufamos 4 ó 5 botellas y se las llevan. Es algo que no le molesta a nadie, casi no pesan; y si no, las bajamos nosotros. Me las dejan en la camioneta que tengo en el camino y yo me las llevo al basurero. La basura de la gente, la baja la gente; excepto la de algunos acampantes que la dejan escondida debajo de las piedras. Sí, es un tema la basura, porque pocos se hacen cargo.

¿Algo más?
Está todo muy bien acá arriba. Yo estoy muy contento con cómo está funcionando el lugar; está perfecto. Lo fuimos arreglando y ya es una casa; tenés todo lo que necesitás. Tenemos una ducha para la gente que labura acá; estamos joya! Y la gente con la que laburo es toda gente muy copada, con mucha fuerza, que es lo que hace falta para que todo esto funcione bien, y haya energía para ir para adelante. La gente que nos visita también está feliz, sobre todo aquellos que no subían desde hace muchos años y ahora cuando llegan no pueden creer los buenos cambios.


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