Diciembre 2009    

 

PETER HILLARY - DAVE HAHN
EN BUENOS AIRES

Aprovechando su escala rumbo a la Antártida, invitados por Tommy Heinrich entrevistamos a Peter Hillary, que estaba con Dave Hahn, el 20 de noviembre de este año 2009.

Reportaje: Santiago Storni.
Colaboró: Marcelo Lisnovsky.

PETER HILLARY

¿Ya había estado en Argentina, verdad?
Subí el Aconcagua en 1991. Estuve doce veces en Argentina. Cuando voy a la Antártida en general paso por Buenos Aires.

¿Y qué lo trae esta vez?
Vamos a hacer la travesía de Shackleton, guiando. Es un itinerario que se está ofreciendo. Se va en barco zarpando de Ushuaia. Luego en los tramos en tierra se anda con esquíes y raquetas, y se acampa en la nieve. (La odisea de Shackleton transcurre desde el norte del mar de Weddell, pasa por la isla Elefante y atraviesa el mar de Escocia hacia el sudoeste de las islas Georgias).

¿Cómo fueron sus comienzos como montañista?
Fue progresivo y natural. Estaba rodeado de eso.
(A los diez años escalaba en los Southern Alps de su país natal, Nueva Zelanda. A los quince escaló el Monte Cook. Tiene cerca de cuarenta ascensos en los Himalayas que incluyen intentos al Ama Dablam y al K2. En dos ocasiones se posó en la cumbre del Everest, en 1990 y 2003).
El 29 de mayo de 1953 su padre Edmund, junto con Tenzing Norgay fueron los primero en alcanzar la cumbre del Everest, y usted se posó en la cumbre para el 50º aniversario.
Sí, el hijo de Tenzing estaba en el campo base. Yo subí con el hijo de Bishop (segundo americano en el Everest), y con mi padre tuvimos una comunicación por teléfono desde la cumbre, muy emotiva. (Sir Edmund Hillary falleció el 12 de enero de 2008, en Auckland, de un ataque al corazón a los 88 años de edad).

¿Cómo continúan los proyectos solidarios iniciados por su padre?
Mi padre creó una fundación (“Himalayan Trust “)que aporta fondos a las escuelas y hospitales en Nepal. Es muy importante el apoyo a los maestros, en aldeas y poblaciones remotas. La educación es la clave. Sin ella no hay proyectos o aspiraciones. La zona es muy linda para visitar, pero si profundizamos, están como “atrapados”, sin mayores progresos. Por eso es importante que los visitantes se interioricen, pregunten y se enteren acerca de la vida de la gente.
Apoyamos dos hospitales donde faltaban recursos, sin los cuales la gente se enfermaba y moría por falta de una adecuada atención. Ahora los médicos son nepaleses, y los maestros y constructores también.
La Fundación funciona en Canadá, Nueva Zelanda, Australia y en el Reino Unido.

¿Tuvo un accidente en el Ama Dablam en el que lo rescató Reinhold Messner?
En 1979, durante la ascensión a la cara Oeste del Ama Dablam estaba con otros tres neocelandeses y se me cayó un bloque grande de hielo, que me fracturó el antebrazo derecho. La mano me quedó colgando. Mi compañero de cordada rapeló hasta donde yo estaba, miró la situación e hizo un gesto de “muy malo”; con un cortaplumas hizo un tajo vertical en el frente de mi ropa, y metió mi antebrazo fracturado, y ahí quedó por los siguientes tres días. En el campo base estaban los hermanos Messner, que ayudaron al final del descenso, pero el rescate lo hicieron principalmente mis compañeros.

¿Otros momentos críticos que recuerde?
En general cuando uno está metido en una carpa con tormenta, aguantando el temporal y el viento, mirándose las caras sin saber cuánto va a durar, es cuando se pone de manifiesto el gran compromiso que uno asume.

¿Qué lo motiva a practicar montañismo?
Fundamentalmente dos cosas:
La belleza de los paisajes. Si no fuera montañista, no podría estar ahí. Podría ir volando, pero sería como ver una foto.
Y la experiencia que se vive. Con Dave (Hahn) ahora estaremos tres o cuatro días  con otra gente en la Antártida, armando campamentos, avanzando con esquíes, con muchos momentos intensos para conocerse. En la ciudad conoces un montón de gente, pero no la conoces realmente. Lo mejor es el conocimiento de la gente.

¿Qué otros proyectos montañísticos tiene?
Me está gustando mucho ir a la Antártida, y pienso que seguiré yendo, aunque no sea necesariamente a escalar, sino solamente a esquiar y sacar fotos.

¿Cómo se conocieron con Tommy (Heinrich)?
Con Tommy coincidimos en los Himalayas en 1998. Allí es normal encontrarse y conocer otros montañistas, y Tommy está en la comunidad montañística, que es relativamente chica. Ahí anduvo con los polacos buscando una línea en la cara suroeste del Nanga Parbat (en enero de 2007).

DAVE HAHN

¿Ya había estado en Argentina?
Estuve en el Aconcagua el año pasado. Ahora vamos a guiar la travesía de Shackleton, que aunque no sea técnicamente difícil tiene un valor histórico.

¿Sus comienzos como montañista?
Escalé desde chico siguiendo a mi padre. Luego me fui especializando en glaciares y escalada en hielo, por ejemplo en el McKinley-Denali (mayor altura de Norteamérica).

¿Cómo fue la primera vez que llegó a la cumbre del Everest?
Fue en 1994 y no fue nada fácil. Llegué solo y con tormenta a la cumbre. (Dave tiene hechas quince expediciones al Everest, y en once de ellas alcanzó la cumbre).

¿Cuáles son las principales diferencias que nota desde esa primera vez que fue en 1994 a la fecha?
Ahora es más accesible, y yo tengo más experiencia. Yo guío ahí, y como guía no me puedo quejar.

¿Qué montañas no hizo y le gustaría hacer?
El Mt Tyree, en la Antártida, lo intenté en 1997, pero no pude hacer cumbre.
(El Mt. Tyree, de 4.852 metros, fue ascendido por primera vez el 6 de enero de 1967 por Barry Corbet y John Evans. Dave Hahn participó en la expedición de 1999 al Everest que encontró el cuerpo de George Mallory. En esa oportunidad hizo cumbre con Conrad Anker).

“Estuve a punto de ir con Dave (Hahn) al Everest en la expedición de 1999, pero me había comprometido a filmar una expedición en la cara sudeste, con una pareja de suecos. Dave y yo nos conocimos en el Everest en el ‘98, junto con Eric Simonson, que lideró esa expedición que halló el cuerpo de Mallory. Me preguntó si quería ir con ellos a filmar la expedición al año siguiente. Muy buen tipo.
Y con Peter (Hillary) nos conocimos en el ’98, cuando yo estaba filmando la expedición de Tom Whittaker, quien sería la primera persona discapacitada en alcanzar la cumbre del Everest. Lo cómico fue que yo había establecido mi carpa relativamente lejos de las demás, incluso las de mi grupo, para poder descansar un poco, sin tantos ruidos cerca. Pero una mañana escucho mucho ruido junto a mi carpa, y cuando asomo la cabeza veo que están montando tres carpas, por lo cual salí y les pedí que las movieran, hasta que Peter se acerca, se presenta y pide disculpas alegando que sólo estarían allí por unos pocos días. Esos días fueron de muy mal clima, con lo cual llegamos a conocernos y pasarla muy bien en el campo base”.
Tommy Heinrich