Octubre 2008    

 

INCAHUASI
NUEVA RUTA EN LA LADERA SUDESTE


Por Guillermo Almaraz

Montaña Sagrada
Para las culturas sudamericanas precolombinas la naturaleza fue considerada sagrada. Las montañas eran dioses o apus que cuidaban las comunidades asentadas a sus pies.
Cuando la cultura inca conquistó a los pueblos andinos desde el sur de Colombia hasta la provincia de Mendoza dispuso la construcción de adoratorios en las cumbres principales como una forma de conciliar los fundamentos religiosos propios y de los pueblos conquistados. Hoy se han descubierto mas de 200 santuarios en distintas cimas de Perú, Bolivia, Chile y Argentina, donde se ofrendaron desde pequeñas estatuillas hasta vidas humanas.
Los adoratorios de altura más altos del mundo son los construidos en las cumbres del Llullaillaco, Incahuasi, Antofalla y Veladero.
En el Incahuasi el camino inca comienza en el tambo ubicado en la margen SE de la laguna de San Francisco y asciende bordeando la colada ENE hacia una empinada quebrada que se orienta hacia el NE de la cumbre. El campamento de altura se encuentra sobre los 5150 m y es conocido como Plataforma NE. Los incas preferían ascender por los acarreos por lo cual marcaban el sendero e incluso lo apuntalaban en ciertos tramos. Luego bordea un nevero que es claramente visible desde Las Grutas llegando hasta el plateau cumbrero a 6.250 y de allí hasta las construcciones a pocos metros de la cumbre.
El sencillo adoratorio cumbrero incaico del Incahuasi, compuesto por una plataforma embaldosada o “altar” y un pircado habitacional cercano, es el segundo sitio arqueológico más alto del mundo, siendo superado solo por el del Llullaillaco. En 1991 una expedición de la Agrupación de Montaña Calchaquí excavó el sitio, hallando una estatuilla femenina de plata de 6,5 cm de altura, dotada de un tocado de plumas de guacamayo y vestimentas completas, y una bolsita de lana con hojas de coca. El hallazgo completo se encuentra exhibido en una vitrina en el Banco Nación en la ciudad de Catamarca.

La Ruta de las Peladas (SE)
Nos encontramos el 11 de abril a las siete de la mañana en la terminal de Catamarca. Nicolás venía de Salta y Eduardo y yo desde Mar del Plata en la camioneta. Esa tarde luego de un fugaz paso por Fiambalá para comprar algunas cosas nos instalamos en el refugio de Cazadero Grande. Nuevamente el viento fuerte era el protagonista y el rio transparente se robaba las primeras fotografías del viaje.
El 12 a la mañana luego de desayunar partimos con Eduardo en busca de algún objetivo de aclimatación. El cerro elegido fue el que se alza sobre la planicie de las Peladas y que llega a 4670 metros. Nos atraía la posibilidad de que fuera virgen, ya que no teníamos noticias de algún ascenso anterior y además podríamos ver el Incahuasi desde su cumbre estudiando una eventual ruta desde allí. Al llegar a la cumbre dejamos nuestro testimonio en una pequeña apacheta que armamos y estudiamos la cara sur. Al otro día nos trasladamos a Las Grutas y comenzamos a pensar seriamente si sería posible encontrar un paso desde Las Peladas y poder trazar una ruta nueva hasta la cumbre.
El planteo estaba sobre la mesa y estuvimos todos de acuerdo en probar con la 4x4 para tratar de acceder hasta cerca del campamento base que utilizara Walter Penk en 1913. Para completar la aclimatación en los días siguientes escalamos con Eduardo el Falso Morocho (4.464 m) y mis compañeros el Volcán Bertrand (5.207 m) en un día muy ventoso y frío.
El 16 bien temprano partimos con todo cargado hacia Las Peladas con idea de encontrar el paso y establecer el campamento base, sin poder franquear el primer cordón. Regresamos a Las Grutas y fuimos a consultar a Gendarmería si conocían algún paso hacia el sur que no fuera entrar caminando por Las Lozas. Ninguno de los allí apostados conocía ninguna alternativa, pero nos presentaron a uno de los integrantes del grupo de rescate de alta montaña y fue él quien nos explicó que se podía rodear la laguna de San Francisco hacia el SE y luego alcanzar el portezuelo entre el Morocho y el Inca Chico a 4.700 m y de esa manera llegar a la ladera buscada.
La mañana siguiente amaneció fría pero despejada y con menos carga que el día anterior, y ya que no armaríamos campamento base, partimos de Las Grutas.
Avanzamos por la huella que discurre hacia la laguna, y tal como nos indicaran seguimos un sendero apenas marcado que torcía al SE. Pasamos por recodos hermosos, formados por la lava y engalanados por la laguna. Disfrutamos de la fauna autóctona y nos detuvimos a fotografiar el tambo a los pies del Incahuasi.
Desde allí (4.000 m) comenzamos a ascender con la 4x4 hacia el aún lejano collado entre el Morocho y el Inca Chico, avanzando primero por un terreno firme y luego por arena bastante floja. Una vez en el col, nos descolgamos entre grandes guijarros hasta la ladera SE del Incahuasi. Detuvimos el vehículo a los 4.600 m y desde ese punto comenzamos a caminar con las mochilas. Avanzábamos por el cauce seco de un arroyo que es el origen del río de Las Lozas. Luego de cuatro horas de caminar establecimos a 5.200 metros el campo 1. Después de una tranquila noche continuamos el ascenso hacia el gran nevero Este donde se origina el cauce que seguíamos. En la base del nevero a 5.750 metros colocamos el campo 2. Por delante tendríamos una noche apacible y no tan fría, el clima seguía acompañando y la luna llena nos iluminaba.
A las 6 de la mañana del 19 de abril de 2008, comenzamos a calentar el desayuno. A las 07.30 hs salimos de la tienda y encolumnados con las frontales avanzamos hasta el nevero. Con los grampones empezamos a escalar y luego de varias horas salimos hacia nuestra derecha para intentar superar un oscuro filo rocoso de mucha inclinación que requirió algunos pasos de escalada. Pasado el mediodía llegamos al plateau (6.250 m) y tuvimos una vista franca hacia la cumbre. Un extenso campo nevado nos separaba de ella y luego de un par de horas de escuchar los grampones entrar en el hielo logramos alcanzar las construcciones del adoratorio. Unos metros mas allá y caminando ya entre las rocas alcanzamos la cumbre.
Una cruz señalaba el lugar, un pensamiento que nos surgió es si corresponde colocarla en un santuario, pero de hecho está y también habla de tolerancia y convivencia.
Fotos, testimonio y la satisfacción de haber inaugurado un nuevo itinerario que llamamos Ruta de las Peladas.

UN VERANO CREATIVO: Andes de Atacama 2007-2008.
Se ha escrito repetidas veces que la creatividad en el montañismo es un bien preciado, igualmente los montañistas se centran año a año en repetir trillados caminos buscando el punto mas alto de aquí y allá repitiendo montañas y vías. El verano pasado en los Andes de Atacama contra esta regla el rumbo predominante fue el de la creatividad y una vez más este recodo de la cordillera se abrió a actividades propias de la porción menos explorada de toda la cadena.
Los protagonistas son conocidos y las actividades un correlato lógico de otras actividades ya realizadas en la comarca. La cordada Garate - Binder (travesía del Pissis) completó la primera travesía Ojos del Salado -Nacimientos recorriendo 25 km sin descender de los 5.800 metros. En marzo una cordada del Grupo Rosarino de Alta Montaña (1º ruta SW Tres Cruces, 1º invernal Patos) realizó la primera repetición de la ruta original polaca al Ojos del Salado luego de 71 años. En abril la cordada Almaraz - Namur - Pantaleón (aperturas en el Pissis, Bonete, Veladero, Antofalla), inauguraron la ruta SE del Incahuasi. El incansable Jaime Suárez (primero en las 10 cumbres más altas de Argentina) escaló la cumbre norte del Cóndor, y una nobel cordada femenina homenajeó los 50 años de una de las expediciones pioneras en la cumbre del Ojos del Salado.



Cruz que señala la cumbre del Incahuasi. Foto Eduardo Namur.


Nicolás Pantaleón en la cumbre.
Foto Guillermo Almaraz
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Descendiendo desde la cumbre atravesando el nevero del Plateau. Foto Eduardo Namur.


Nicolás Pantaleón y Guillermo Alamaraz bajando de la cumbre atravesando el nevero del Plateau. Foto Eduardo Namur.



Subiendo la primer parte del nevero Este entre penitentes.
Foto Eduardo Namur.


Durante el ascenso a la cumbre se debe atravesar un extenso nevero en el plateau cumbrero entre los 6.300 y los 6.600 m. Foto Guillermo Almaraz.


El Incahuasi desde el paraje Las Peladas. Arriba a la derecha se observa el nevero Este. Foto Guillermo Almaraz


FICHA TÉCNICA

por Guillermo Almaraz.

INCAHUASI

El nevado Incahuasi, es el décimo macizo más alto de América y segundo santuario de altura del mundo luego del Llullaillaco. De fácil acceso desde Las Grutas en la Provincia de Catamarca, es un muy buen objetivo para intentar alcanzar una cumbre de más de 6500 metros

-Ubicación: Argentina (Catamarca) - Chile (Atacama).
-Altura: 6638 m. (IGM Arg).
-Coordenadas: 27° 02’ 02” S / 68° 17’ 45” O.
-Ruta Normal: Si bien se ha considerado como normal a la ruta denominada del Col o Este, es más directa y firme la ruta Arqueológica. Además tiene el valor agregado de recorrer el camino inca.
-Cartografía: Cerro de Incahuasi 1: 100.000. Fiambalá 1: 250.000 IGM Arg.
-Época de ascenso: De octubre a abril.
-Dificultad: F. Alta montaña. Es fundamental la aclimatación y la experiencia previa en ascensos similares.

Descripción topográfica:
El Incahuasi es el decimo macizo en altura de América y su cumbre principal alcanza los 6638 m. Podemos considerar que posee cuatro cumbres secundarias, tres en su sector cumbrero que no son mas que los bordes del enorme cráter y otra que alcanza los 5861 m y es conocida como Inca Chico (se ve claramente desde Las Grutas a la izquierda -este- de la principal.
Pueden considerarse picos satélites: al NO los picos Botón Sur (5.349 m) y Norte (5.087 m), al SO el Overo (5.115 m), al S el Ojo de las Lozas (5.256 m) y al SO el volcán Rojo (4.861 m).

Significado del Nombre:
“Casa del Inca”, en quechua. Históricamente esto se interpreta en función de las construcciones incaicas en su cumbre. Sin embargo, otra acepción del vocablo “huasi” es “morada”, y la palabra inca no sólo representa al pueblo, sino también a su monarca. Esto lleva a la concepción de esta montaña como la “morada del noble incaico”, lo cual podría tener un significado tanto simbólico como práctico en términos funerarios (ya que podrían existir tumbas de enviados del Inca)

Primer ascenso
Si bien los primeros en alcanzar la cumbre del Incahuasi fueron los habitantes del incaico Tahuantinsuyu, entre 1480 y 1533 por la Ruta NE, conocida también como arqueológica, el primer ascenso deportivo lo realizó el científico alemán Walter Penck el 20 de diciembre de 1913 por la ruta sur, ingresando por Las Lozas y estableciendo un campamento base a 4.500 metros cerca de la base del Ojos de las Lozas. Luego continuó por la ladera Sur acampando a 5.000 metros. Con las mulas llegó a casi 5400 metros y luego escalando alcanzó la cumbre. Al llegar encontró una caña en la cumbre y pensó que se le había adelantado el inglés Flint, que había estado trabajando hacia años en el estudio del ferrocarril transandino

Nuevos ascensos.
Luego del ascenso de Penck en 1913, la próxima expedición que recorrió la zona fue la polaca de 1937. Estos ingresaron por la la Quebrada de la Troya y Valle de Chaschuil pero luego remontaron el rio Cazadero hasta Tres Quebradas, viendo al Incahuasi desde lejos. Atraídos por lograr primeros ascensos centraron sus esfuerzos en los mas altos nevados americanos vírgenes en ese momento (Ojos del Salado (2º), Pissis (3º), Tres Cruces (5º) no intentando repetir la hazaña de Walter Penck.
Finalmente en enero de 1959 el argentino Eduardo Nuciforo lideró una expedición que alcanzó la quebrada de Las Lozas en mulares desde Fiambalá. En la base del Ojos de las Lozas, parte de la expedición volvió producto del mal de montaña y Nuciforo junto a su esposa Ana María Varco comenzó a elevarse por la ruta del primer ascenso estableciendo un campamento de altura a 5800 m. El 15 de enero logró el segundo ascenso del nevado junto a su esposa depositando la bandera argentina, un crucifijo y un tubo metálico con los testimonios. En su trayecto habría escalado una de las cumbres secundarias ubicadas al sur de la principal.
Llamativamente no hay mas reportes de ascensos al Incahuasi hasta 1973 cuando Michael Kelsey, el trotamundos norteamericano inaugura la ruta en la ladera oeste partiendo de la Laguna Verde chilena. En 1985 como parte del proyecto de estudio de los santuarios de alta montaña el antropólogo estadounidense Johan Reinhard junto a Louis Glausser, logran el cuarto ascenso documentado el 27 de marzo. A partir de 1989 la Agrupación de Montaña Calchaquí de Catamarca, comenzará a explorar y recorrer el Incahuasi, abriendo dos rutas, realizando el primer ascenso moderno de la ruta inca y descubriendo la ofrenda de la cumbre. La primera de ellas, en enero de 1980 fue liderada por Oscar Agüero y este junto con Rudy Bulacios, Rubén Perea y David Lucero realizan el primer ascenso de la ruta del Col. En 1990 Víctor Manuel Bulacios organiza la segunda con fines puramente arqueológicos. Logran la cumbre Marcelo Brandán y el cabo de Gendarmería Demetrio Soraire, logrando el primer ascenso moderno de la ruta NE o arqueológica y encontrando el adoratorio cumbrero.
En 1991 el mismo Bulacios dirige la tercera expedición y Brandán junto con Ángel Ireba el 17 de noviembre hollan la cumbre excavando el santuario descubriendo la estatuilla hoy expuesta en la capital provincial.
En marzo de 1997 la expedición dirigida por Jaime Suarez abre el itinerario norte y en marzo de 2004 se logra el primer ascenso de la cumbre sur (6.511 m) por Brandán, Ireba y Nicolás Pantaleón. La última ruta abierta es la SE en 2008 (reseñada en el presente número).

Rutas

-Original o Sur: W. Penck. Diciembre 1913
-Ladera Oeste (Chile): M. Kelsey. Enero 1973
-Filo NO (Chile): J. Reinhard. L. Glausser. Marzo 1985
-Del Col o Este: O. Aguero, R. Bulacios, D. Lucero y R. Perea. Enero 1989
-Arqueológica o NE: Modernamente, M. Brandán y D. Soraire. Noviembre 1990. Repetida por Brandán, Ireba y N. Pantaleón en Marzo de 2004 hasta la cumbre Sur
-Filo Norte (Límite): J. Suárez, Alejandro Gimenez y Mirta Sarmiento. Marzo 1997
-Las Peladas o SE: N. Pantaleón, E. Namur y G. Almaraz. Abril 2008.

 



Vista de la cara NE del Incahuasi desde la Laguna de San Francisco. Foto Guillermo Almaraz.