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PISSIS
PRIMER
TRAVESÍA INTEGRAL SUR-NORTE
Por:
Juan Pablo Gitelli
El
Monte Pissis con 6882 m es la segunda montaña
en altura en América y a la vez el
volcán más alto del planeta.
Ubicado en el límite entre las provincias
de La Rioja y Catamarca y a 20 km al este
del límite con Chile, pertenece a
la cordillera frontal que agrupa los cerros
más altos de América. Se eleva
en una de las zonas más aisladas
e inhóspitas del Noroeste argentino,
y quizás del planeta, flanqueado
al sur por la Sierra del Co. Veladero 6436
m y la cadena del Co. Bonete Chico 6759
m, ambos en la provincia de La Rioja. Y
la cuenca de la Salina de la Laguna Verde
con los macizos del Co. Tres Cruces 6749m,
Co. Nacimiento 6439 m, Co. Walter Penck
6658 m, y Co. Ojos del Salado 6879 m, al
norte en la provincia de Catamarca.
HISTORIA
Ascendido por primera vez el 7 de Febrero
de 1937 por los polacos Stefan Osiecki y Jan
Szczepanski, se mantuvo prácticamente
virgen hasta la década del ochenta
cuando comienza a ser ascendido con mayor
frecuencia, gracias a la huella de exploración
que abre una empresa minera en la cordillera
catamarqueña, y que pasa cerca de la
base de la vertiente Norte del macizo. A pesar
de ello cuenta con pocas ascensiones por la
ladera norte. Por la vertiente sur -provincia
de La Rioja- que es la de más difícil
acceso, registra solo dos ascensos a la cumbre
principal y otro a una cumbre secundaria.
Estos dos ascensos a la cumbre principal por
la provincia de La Rioja corresponden el primero
en el año 1990 a una expedición
italiana, que acercándose a pie desde
el refugio del Veladero en la zona de la Laguna
Brava, hacen cumbre y regresan por el mismo
lugar. La segunda ascensión -la nuestra-
es realizada en marzo del 2003 por un grupo
de cinco montañistas, que partiendo
del refugio de la Laguna Brava a 4100 m realizan
el acercamiento en cuatro días pasando
por el cráter Corona del Inca (5300
m), ascienden por el glaciar de la cara sur
a la cumbre principal, para luego descender
por la ladera Norte del cerro hasta el campo
base en la vertiente catamarqueña,
constituyéndose de esta forma en la
primera travesía integral, registrada,
del macizo del Pissis.
INTEGRANTES ·
Alexander Gárate -
País Vasco. Residente en Córdoba
Capital.
·
Fernando Salvatierra
La Rioja, Capital.
·
Herman Max Binder
Los Hornillos, Córdoba.
·
Juan Pablo Gitelli
Córdoba, Capital.
·
Horacio Alejandro Sánchez
Santa Fé. Residente en Córdoba
Capital.
LA
PLANIFICACION
Los días previos a la salida fueron
dedicados a la recopilación de datos
de la región, a diagramar la ruta,
estudiar los mapas satelitales y las cartas
topográficas del IGM, recopilar información
publicada y acopiar el equipo necesario.
Todo eso ayudo a fomentar el trabajo en
equipo, única forma posible de llevar
adelante esta empresa.
La idea general surge de dos formas: por
el lado de Horacio y Juan Pablo con la intención
de relevar la vertiente sur del volcán,
y por el lado de Alex y Herman, con intenciones
deportivas; venían de hacer el Mercedario
6770 m, y como siguiente objetivo estaba
el Pissis. A través del contacto
de dos amigas en común fue que supimos
que teníamos el mismo objetivo, pero
por vertientes diferentes. La idea de la
travesía surge casi sin querer, como
una opción al elevado costo del transporte
y la inaccesibilidad para entrar y salir
por la vertiente riojana. Fernando se incorpora
por invitación de Horacio, y captando
la importancia de la expedición no
duda en acompañarnos. Se forma así
un grupo sólido, con la experiencia
y resistencia necesarias para soportar las
exigencias del aislamiento y un esfuerzo
continuo a gran altura en plena Cordillera
Frontal.
Día 1. 1º de marzo:
Llegamos Alexander, Herman, Juan y Horacio
a la capital riojana, allí nos encontramos
con Fernando. Realizamos los preparativos
en la casa de nuestro amigo Adrián
Peralta, viejo conocedor de las montañas
riojanas. Las últimas compras y repartimos
el equipo.
A las 10:00 hs. nos recoge Mauricio Molina
con su Land Rover y luego de acomodar todos
los petates nos dirigimos hacia Jagüé,
último pueblo al Noroeste de la provincia.
Dejamos los datos en el puesto de guarda
faunas y nos internamos en la precordillera
rumbo a la "Reserva Provincial de Vicuñas
y Ecosistema Laguna Brava". Luego de
zigzagueantes caminos de cornisa que atraviesan
la Sierra del Peñón arribamos
al refugio de la Laguna Brava a las 18:00
hs. Mauricio sin dudar y viendo que la noche
se aproxima regresa rumbo a La Rioja. El
resto de la tarde lo dedicamos a fotografiar
los flamencos rosados que se encuentran
en la laguna.
Días
2,3 y 4: Caminatas de aclimatación
y exploración por la zona. En estos
días el grupo entra en contacto y
se estrechan vínculos, el entusiasmo
es generalizado y la aclimatación
es buena. El refugio brinda buen reparo
a las condiciones climáticas de la
zona, que son demasiado benévolas
para la época. Realizamos un porteo
hasta un collado, desde donde nos descolgaremos
a la Pampa del Veladero. Se comienza a vislumbrar
el camino que debemos recorrer.
Día
5. Comienzo del acercamiento. Transitamos
por la Pampa del Veladero, una planicie
de altura que se encuentra entre los cerros
Veladero y Bonete Chico y el Morado, hasta
la base del Bonete Chico. Campamento a 4600
m. El tiempo sigue de nuestro lado, la caminata
es corta, y el paisaje espectacular. Al
atardecer, ya en las carpas, nos llama la
atención una leve granizada, al salir
de las carpas… El cielo mostraba una
nitidez total, ni una sola nube.
Día
6. Seguimos por una quebrada que
corre entre el Reclus (6000 m.) y el Bonete
Chico. Un arenal que en época de
deshielo sirve de cauce para las aguas.
La marcha se hace muy lenta, nuestros pies
se entierran bastante en la arena, agravado
por el peso de nuestras mochilas: 25/27
kg. Campamento junto a unos penitentes,
a 4800 m. Marte? Júpiter? Venus?
Todos ellos, así son los paisajes
en los que por momentos nos encontramos.
Día
7: Seguimos por la misma quebrada
hasta su desembocadura. Increíblemente
este arenal se corta contra una ladera de
la cadena del Bonete Chico, solo se ve su
salida al llegar al borde de esta. Al poniente
se ve una hendidura muy estrecha en la montaña
por la cual continua el camino, Acampamos
a los 5000 m., al pié de la ladera
sur del Cráter Corona del Inca. Los
días de caminata junto con la altura
se hacen sentir. Este Cráter tiene
3 km. de diámetro, una profundidad
aproximada de 300 m. y una laguna de deshielo
en el fondo. Está rodeado por la
cadena del Veladero al Sur-Oeste, la del
Bonete Chico al Este y el macizo del Pissis
al Norte. El entorno es verdaderamente espectacular.
La zona es buena, con hilos de agua y reparo.
Buscamos los últimos rayos de sol
que se van escondiendo tras la sombra de
la ladera del cráter. Sin sentido,
porque al fin, el atardecer nos gana. Por
la madrugada se escuchan vehículos
subir al cráter, pero nunca los vimos.
Día
8: Cada día cuesta un poco
más levantarse del calor de la bolsa.
Ascendemos por las laderas del Cráter
hasta su borde este, a 5350 m Gracias a
dios que en frente nuestro, como esperando
nuestra llegada y probando nuestro espíritu,
el Pissis, inerte, nos observa. Primer contacto
visual con la masa pétrea, que a
pesar de parecer cercano, estaba aún
a varios kilómetros. Sin descender
en ningún momento por debajo de la
cota 5200 m caminamos por extensos campos
de arena volcánica y extrañas
formaciones de piedra, hasta arribar a las
20:00 hs, a una laguna al pié de
la vertiente sur del Pissis. Estamos a 5100
m, recién en la base del cerro. Fue
el día que más caminamos:
12 hs, y el terreno más duro, muchos
desniveles y mucha arena. El descanso es
merecido.
Día
9: Día de descanso. Nuestra
aclimatación es ideal. Comemos y
caminamos como si nada. Por una cuestión
de criterios, las carpas quedaron separadas
a ambas puntas de la laguna, por la tarde
los mates amenizaron el campamento, como
en toda la travesía. Compartir un
mate en estas circunstancias representa
la unión del grupo, un momento de
distensión en donde nos relajamos
y la conversación ayuda a descansar
mas confortablemente.
Día
10: Luego de rodear la laguna comenzamos
el ascenso al cerro, debemos esquivar una
pequeña lengua glaciar llena de penitentes.
Lo hicimos por un pequeño morro que
quedaba descubierto de hielo, parecía
levantado de la nada con grandes bloques
que amenazaban con caérsenos encima.
Arribamos al pié del glaciar de la
cara sur. Armamos campamento a los 5800
m. Lo denominamos "Campamento Vasco",
señalado por una gran apacheta que
levantamos. La puesta de sol fue magnifica,
hacia el Pacífico la vista se perdía
en el infinito. El frío comienza
a sentirse cada vez más. El atardecer
se transformó en una helada puesta
de sol. La carpa brindó el refugio
necesario para olvidar los -15º del
exterior.
Día
11: Ascendemos por la margen derecha
del glaciar donde la consistencia del hielo
es la justa. Avanzamos rápidamente
y a las 16:00 hs llegamos al collado entre
la cumbre UPAME y Cardenal Samoré.
Armamos campamento y dedicamos la tarde
a hidratarnos abundantemente. Está
despejado, frío y muy ventoso, pues
nos hallamos en el medio de un corredor
norte-sur formado por el collado. El GPS
marca 6480 m, dato que se corresponde con
las curvas de nivel en la carta del IGM,
6500 msnm. La cena fue abundante, y rica,
la sobremesa se acortó de lo normal,
el frío se hacia sentir, -20º.
La noche se hace larga, es difícil
dormir, cuesta conciliar el sueño
a esta altura.
Día
12, cumbre: Levantarse y salir
de calor de la bolsa es horrible, la altura
nos tiene un poco lentos. Luego del desayuno
salimos de las carpas, son las 9:30 hs.
Subimos por la ladera sureste de la cumbre
Cardenal Samoré, una lengua de hielo
duro que nos deposita justo en el collado
de mayor altura que une las cumbres principales,
en sentido este-oeste, la dejamos atrás
y accedemos a las faldas de la cumbre principal.
Llegamos a la cumbre a las 12:30 hs. con
un tiempo magnífico aunque algo ventoso
del lado riojano. Fotos, risas, intercambio
de testimonios, baile del chu-chu-uá,
unos mates con maní, mortadela, salame,
en fin un pic-nic a 6882 m. El festejo de
Fernando al convertirse en el primer riojano
en acceder a la cumbre del Pissis. La vista
es sencillamente magnífica, con toda
la cordillera riojana hacia el sur y gran
parte de la catamarqueña hacia el
norte. Hacia el Oeste se aprecia el volcán
Copiapó (6100 m) y la línea
blanca del Salar de Maricunga, ambos en
territorio chileno. Pero una duda nos invade,
estamos realmente en la cumbre principal
del Pissis? Los testimonios dicen que sí,
y la cruz de aluminio dejada por José
Castellanos hace un año atrás
es uno de estos testimonios. A a poco menos
de 2 km se eleva la segunda cumbre del monte,
que según los datos cartográficos
es solo 7 m más baja.
Descendemos y a las 15:00 hs. aprox. arribamos
al campamento. Descanso e hidratación.
Esta segunda noche a 6500 mts. fue mas amena,
y realmente ya estábamos casi con
el objetivo cumplido, realmente…
Día
13: Luego de levantar las carpas
en medio de fuerte ráfagas de viento,
comenzamos a caminar. Salimos del corredor
e inmediatamente iniciamos el descenso por
la margen derecha del glaciar (al naciente)
de la cara norte del Pissis. Arribamos al
campamento 1, 5150 m., de esta vertiente
a las 17:00 hs.
Desde aquí contemplamos la verdadera
dimensión de la montaña, y
pudimos descansar cómodamente, al
reparo del viento y cerca de un buen cauce
de agua.
Día
14: Descanso en el mismo lugar.
Esto es el paraíso, el sol despuntaba
en todo el cielo sin que nube alguna se
le acercara. Nosotros, relajados, ya con
el objetivo cumplido nos dedicamos a comer,
beber y charlar, con el único tramo
de caminata restante en bajada, si en bajada
después de 13 días, todo bajada
hasta el campo base…
Podemos decir que la logística de
la expedición fue perfecta, dado
que en este último campamento consumimos
el resto de la comida, sin que sobrara ni
faltara, absolutamente nada.
Día
15: Descenso de 2 hs. hasta el
campamento base Mar del Plata (4600 m).
Allí encontramos al "Pato",
que nos esperaba con su camioneta Isuzu
4x4 para llevarnos a la civilización.
Festejos y abrazos, completamos la Primera
Travesía Integral, con cumbre, al
macizo del Pissis. A todo esto el Pato nos
dice que debíamos esperar unas horas
mas para regresar pues también estaba
esperando a un inglés que andaba
solo por el cerro. En principio creímos
que era una joda, pero al ver el rostro
preocupado del Pato, vimos que no se trataba
de nada de eso.
El inglés no apareció y comenzamos
el descenso con la chata. Laguna Verde,
Laguna de los Aparejos, Quebrada de la Coipa
y muchos otros espectaculares paisajes se
suceden hasta llegar a la ruta que une el
pueblo de Fiambalá con el paso internacional
de San Francisco. A las 20.00 hs entramos
a Fiambalá, damos aviso de la ausencia
del montañista inglés y seguimos
con el Pato hacia Tinogasta. Nos alojamos
en una hostería. La mejor parte,
una buena ducha. Aunque estamos hechos polvo
nos vamos a festejar a una pizzería.
Al inglés nunca se lo encontró.
Día
16: Asado y festejos con el Pato.
Los motivos son justificados, y hay mucho
por contar. Por la tarde regresamos cada
uno a su provincia.
Agradecimientos
A la Pachamama y al Volcán Pissis,
por permitirnos esta hermosa aventura.
Sr. Mauricio Molina . Traslados en 4x4 en
la cordillera riojana.
Sr. Raúl Andrada (Pato). Traslados
en 4x4 en la cordillera catamarqueña.
Ambos con excelentes vehículos y
buenos conocedores de sus respectivas zonas
cordilleranas.
Jonson H. Reynoso. Turismo en la cordillera
catamarqueña. Fiambalá.
Adrián Peralta. La Rioja.
A nuestras familias, por la comprensión
y el apoyo incondicional.
Juan
Pablo Gitelli y Horacio Alejandro Sánchez
brindan servicios para expediciones en la
zona del Pissis, Ojos del Salado, Incahuasi,
Walter Penk, Bonete Chico, San Francisco,
etc: www.altaargentinasite.com.ar
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Refugio Laguna Brava, construido a fines
de 1800 para los arrieros
Comienzo
de la travesia en la Pampa del Veladero.
Hermán armando la carpa.
Segundo día de travesía, al
borde de un serac en la ladera del Reclus.
Horacio Sánchez, gran conocedor de
la Cordillera Riojana.
Tercer
día de caminata, rumbo al final del
arenal que conduce al crater.
Juan
Pablo.
Hernan.

Fernando.
Alex.
Mates
en la cumbre. Al fondo el Tres Cruces y
cadena del Ojos del Salado.
Festejo en la cumbre
Laguna Azul al regreso. Una de las tantas
lagunas de altura que se forman en estas
cuencas cerradas
El inicio de la travesía rumbo a
la Pampa del Veladero.
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