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Monte
San Lorenzo, |
Es que el viaje fué en marzo del 96 y ya nos olvidamos de algunas cositas,
entre ellas qué día pisamos cumbre. Así fué, casi hicimos cumbre.
De todas maneras podemos afirmar con relativa certeza que lo vivido fué vivido, ya que
tenemos fotografías que nos lo hacen suponer. En fin, atravesaremos la nebulosa de
recuerdos para hacer de esta nota algo dinámico, de tipo relato documental, una onda ¨lo
vivido fué intenso¨.
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- Esteee......
- Hacé mate, che.
- Cómo decíamos?
- Meiling no lo pudo subir y de caliente no contó nada.
- Quitémonos la máscara, se habrán peleado con Neumeyer?
- De Agostini fue quién, luego de dos expediciones exploratorias, desculó una vía
lógica y fácil a la cumbre. En 1943, llegó con los guías de Bariloche Hemmi y Schmoll.
- Plena guerra mundial...
- Y 53 años después, parece que la nuestra fue la 12ª ascención, o algo así.
Monte San Lorenzo, 3700 mts., provincia de
Santa Cruz, 2700 mts. de desnivel desde el campamento base,
frontera argentino - chilena,
un día y medio de ruta
desde Bariloche hasta Lago Posadas y vado del Río Oro, un día y
medio de marcha de aproximación, se consiguen caballos, hay una cabaña en el campamento
base, Patagonia, stop. Llevar mucho nylon. El campamento base ahora se transformó en un
refugio privado. O sea que algunas cosas cambiaron pero no hay detalles
Antes de salir, pasamos a buscar a Roland al
aeropuerto de Bariloche. De ahí, en camioneta, nos fuimos hacia el sur. La ruta 40 es un
lindo viaje, cada pueblo es una visita al surtidor y al almacén.
Sur, paredón y después...
En Lago Posadas nos tomamos un montón de cervezas, las últimas, en lo de Pedro Fortuny,
quién nos da los datos de la aproximación hasta el campamento base.
Después de 1000 y pico de kilómetros de ruta nos hundimos en el Río Oro hasta
los calzones y
con la lechosa agua de deshielo rozando el límite. Fondo de piedra bochas y a pata
pelada. Aparecimos en la orilla de enfrente gateando, los dientes apretados por el dolor.
Arreglamos el transporte de los bultos y tomamos unos mates con Herminio Avilés, el
puestero, que no sabemos porqué fue a poner su casa del otro lado del río.
Y sí, vió, nooo si.... charlamos un poco de la vida en esos parajes y conseguimos un par
de caballos. Y todavía hay que volver a cruzar el gélido Río Oro.
( esto último; estribillo útil para la jornada siguiente)
Paisaje: buena impresión.
Clima: histérico.
Espíritu del grupo: solidario, unido, no muy madrugador, comida buena pero limitada.
Salvo algunos puestos de estancia con aspecto abandonado donde viven algunos pobladores,
no hay nada. El valle es amplísimo y en él se desparrama el río a sus anchas.
Estribillo del tema del cruce del río.
N veces estribillo. Todo lo que brilla es el agua del Oro.
El río domina gran parte del día y de nuestro humor. Luego de haber remojado las patas
hasta el dolor, seguimos una antigua huella de carreta de la época en
que había mucho tránsito
de mercadería entre Chile y Argentina. (¿?) Cruzamos la frontera (clandestinos) y nos
metemos en el valle del arroyo San Lorenzo, angosto y profundo, con su bosque, glaciar y
laguna.
El campamento base tiene su jardín de hongos y lengas, muchos hongos y lengas, más
hongos y más lengas.
- Se podrán comer?
- No, las lengas mejor dejalas.
Es la humedad en su máxima expresión. Nos
instalamos luego de un par de viajes con la carga que nos dejó el arriero Avilés a una
hora del campamento. Disfrutamos de la cabaña, especialmente después de haberle puesto
las lonas encima para atajar la lluvia y el viento. Llevar nylon! .
A pesar de la comodidad del campamento base el barómetro movió sus agujas y el tiempo se
compuso. Ensillamos las mochilas y con un día bárbaro caminamos rumbo al campamento 1.
La montaña aparece vestida de novia. ( frase obligada del repertorio literario
andinístico argentino).
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