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Determinación
Cientifica de la ubicación del punto mas alto del
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| Por Claudio Bravo y Darío Bracali |
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La Montaña
El Ojos del Salado, con 6879 metros snm (IGM), es la tercera altura de los Andes
después del Aconcagua y el Pissis, el volcán activo más elevado del mundo y
la cumbre más alta de Chile. Esto lo convierte en la montaña más prestigiosa
y conocida de la Puna. Se ubica en 27° 06' S / 68° 32' O, sobre el límite
internacional entre la región chilena de Atacama y la provincia de Catamarca,
en un particular tramo donde éste se orienta durante 50 Km de Este a Oeste.
El "Ojos" se compone de un vasto conjunto de picos volcánicos sobre
los cuales destaca un alto cono rematado por un pequeño cráter semiderruído,
el cual constituye la cumbre Principal. Al noroeste de la misma a 6500 metros de
altura, en el mayor de los cráteres del volcán, se encuentran las fumarolas
que lo hacen activo, las cuales despiden un fuerte olor a azufre.
Su cumbre Principal o Bífida culmina en dos
torreones rocosos distantes 60 metros uno de otro. El torreón Este es el fin
superior de las grandes laderas que componen el cono volcánico. El Oeste es una
aislada aguja de punta plana que surge entre los dos cráteres mencionados. Los
separa una brecha vertical de 30 metros de profundidad. La ruta normal chilena,
que conduce a la cima del torreón Oeste, implica un tramo de 15 metros de
segundo grado para alcanzar la brecha, seguido de unos 10 metros de tercero y de
un pedrero empinado final. El Este se alcanza tradicionalmente desde Argentina
sin dificultades técnicas, pero es posible hacerlo también desde Chile, con
ellas desde la brecha o sin ellas a través de otras rutas.
La sensación óptica que se tiene en lo alto de ambos torreones, como ocurre en
la mayoría de las cumbres que presentan varias alturas semejantes, es que el
otro podría ser más alto. Curiosamente, en el Ojos esa sensación se
acrecienta cuando se observa el torreón Oeste desde el Este.
La Historia
La ubicación exacta de su punto más alto fue motivo de discusiones de larga
data. En febrero de 1937 los polacos J. Wojsznis y J. Szczepanski alcanzaron la
cumbre en el torreón Este desde Argentina, sin hacer mención alguna acerca de
la existencia del otro. 19 años más tarde M. Rebitsch protagonizó su segundo
ascenso, también desde Argentina, e intentó alcanzar sin éxito desde el
torreón Este el Oeste, sospechando que podría ser más alto. Cuatro días
después el militar chileno R. Gajardo y varios compañeros subieron el hasta
entonces virgen torreón Oeste desde Chile, y reclamaron el primer ascenso del
Ojos "por haber sido quienes pisaron por vez primera su punto más alto,
sitio de su verdadera cumbre", dado que según ellos el torreón Oeste era
cuatro metros más alto que su vecino. El Club Andino chileno oficialmente
rechazó tal propuesta, reconociendo como primero al ascenso polaco, pero la
polémica acerca de la verdadera ubicación del punto más alto y de si alcanzar
la cúspide del torreón Este era o no hacer cumbre en el Ojos había quedado
instalada.
Desde entonces han sido publicadas todo tipo de versiones, algunas de las cuales
daban como más alto a un torreón, otras al otro, y otras afirmaban que su
altura era la misma. En su enorme mayoría estas apreciaciones se basaron en la
simple observación in situ y la subjetiva sensación óptica resultante. En
1987 el ingeniero tucumano Claudio Bravo midió la altura relativa con un
clinómetro de bolsillo desde lo alto del torreón Este, concluyendo en que eran
iguales. A comienzos del 2003 fue consultado a este respecto por Darío Bracali,
quien preparaba una guía de ascensos a esta montaña y quien, habiendo estado
en la cima de ambos torreones, opinaba que era más alto el Oeste. Del cambio de
opiniones que siguió se concluyó que la única forma de determinar con rigor
científico su altura relativa, y así dar un final definitivo a la
controversia, era hacer las mediciones in situ con un equialtímetro o nivel
óptico y una mira. Lo cual implicaba llevar unos 15 kilos de equipos de
medición hasta casi 6900 metros. Mientras tanto Guillermo Almaraz preparaba un
ascenso marplatense a esta misma montaña, y de la idea de aunar esfuerzos
nació la expedición federal, cuya faceta científica estaría bajo la
dirección técnica del ingeniero Bravo.
La Expedición
El 7/11/2003 se encontraron en Las Grutas Claudio Bravo, Sergio Muntaner,
Pablo Lozzia, Guillermo Almaraz, Rolando Linzing, Eduardo Namur, Juan Carlos
Labra y Darío Bracali. Cruzando el paso San Francisco ingresaron a Chile y,
tras los necesarios trámites migratorios, se instalaron en el retén abandonado
de carabineros Murray, a 4500 metros sobre el nivel del mar. En los siguientes
días se aclimataron, exploraron algunas zonas aledañas y, fundamentalmente,
Claudio capacitó al resto del equipo en la relativamente compleja técnica de
la nivelación topográfica. Éste es el sistema tradicional de medición
utilizado por los institutos geográficos para la construcción de las redes
nacionales de puntos de nivelación.
El nivel es un lente nivelable con una burbuja que va montado sobre un trípode,
y la mira es una regla telescópica centimetrada de 4 metros de altura. A
través del lente del nivel se puede observar la superposición entre su
retícula y un punto de la mira, la cual se debe colocar a cierta distancia. Al
nivelar el aparato se logra que tal línea sea perfectamente horizontal,
determinando las diferencias de altitud relativa de ambos puntos con gran
exactitud. Se miden tramos de hasta 100 metros de distancia y 4 de desnivel. Si
bien su margen de error en condiciones normales es milimétrico, se puede
estimar un máximo de 5 cm para un contexto hostil como el cumbrero, donde los
fuertes vientos pueden mover e incluso arquear la mira.
Al planificarse el ascenso se decidió que una
parte del grupo, con menor grado de aclimatación previa, quedaría como apoyo.
El resto salió hacia arriba y, tras dos días de ascenso por la ruta Normal,
Rolando Linzing y Darío Bracali alcanzaron la cima del torreón Oeste a las
11:30 del 11/11, llevando todo el equipo necesario. El cielo estaba despejado,
pero corría un viento furioso que dificultaba las maniobras. Tomándose las
cosas con la calma necesaria, instalaron el nivel sobre su trípode, el cual fue
atado a las varillas metálicas que surgían de la pirca cumbrera para
garantizar que no se volara con el viento, y calaron su burbuja, dejándolo
perfectamente nivelado respecto del plano horizontal. También comieron algo,
tomaron un par de fotos y registraron las actividades en el libro de cumbre.
Luego Darío, a través de un paso que permite superar con cierta facilidad las
dificultades técnicas de la pared del torreón Este que nace de la brecha,
llevó la mira hasta la cima del mismo. Rolando tomó dos mediciones
controladas, y a las 14:30 iniciaron el descenso. Esa misma noche se reunieron
todos los miembros del equipo en Murray, y a la mañana siguiente se analizaron
los resultados.
El Resultado
La diferencia mínima aceptable para considerar que la verdadera cumbre de
una montaña se halla en un pico y no en otro es de un metro. Por debajo de esa
cifra el montañismo moderno en general no justifica hacer distinciones, y
propone considerar ambas alturas cumbreras por igual. Por otro lado son muy
escasas las ocasiones en que esto ocurre, y aún menos habituales aquellas en
las cuales la diferencia de altura ha sido determinada con materiales y métodos
científicos.
Durante la medición, el eje visual del lente del nivel se hallaba a 56 cm de la
parte superior de la más alta piedra natural del torreón Oeste, técnicamente
su punto más elevado. Con el aparato nivelado la lectura de la mira indicaba un
punto 110 cm por encima de su base, apoyada ésta a su vez en el punto más alto
del Este. Por lo tanto el torreón Oeste resulta exactamente 54 +/- 5 cm más
alto que su vecino.
Se realizó además una medida complementaria, bajo la hipótesis de que las
piedras, aún estando en su sitio original, podrían llegar a moverse, afectando
el valor de la prueba. Se consideró entonces para ambos torreones la porción
más elevada del suelo arenoso en el cual se apoyan las rocas. Debido a que las
que coronan el torreón Oeste son mucho mayores que las del Este, en este caso
la diferencia fue favorable en 8 +/- 5 cm a éste último.
Dada la premisa antes mencionada se concluye que, al resultar en uno y otro caso
la magnitud de la diferencia despreciable, los dos torreones cumbreros del Ojos
del Salado tienen la misma altura. Y por lo tanto que su verdadera cumbre se
encuentra en ambos indistintamente.
Esquema de la medición realizada.
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