Entre los presentes estuvieron algunos de los
argentinos con ascensos en los Himalayas: Tomy Heinrich (1er argentino en la
cumbre del Everest), Marcos Couch (cumbre del Xixa Pangma), Héctor Cuiñas
(varias expediciones).
También montañistas expertos como Alberto del Castillo
y otros, profesionales y aficionados. Coincidentemente Heber Orona (1er
argentino en el Everest sin oxígeno) daba una charla en el CENARD casi en el
mismo horario.
Maurice Herzog, a quien le fueron amputados los
dedos de las manos y los pies por congelaciones en aquella expedición,
desplegó cordialidad y simpatía en la charla previa a la proyección de la
película. Cercano a los ochenta años, contó recuerdos y anécdotas de cuando
vino a la Argentina en los años ’50 durante la presidencia de Perón, quien
dio apoyo oficial a los montañistas franceses en nuestro país.
Luego Herzog
explicó el contexto en el que se hizo la expedicón al Annapurna y la
conformación del grupo: "En marzo de 1950 partimos nueve integrantes: seis
de equipo de asalto, un médico, un cineasta y un diplomático..." Por ser
los primeros occidentales que entraban a Nepal podía ir a cualquier montaña y
elegir cualquiera de los siete ochomiles que se encuentran en Nepal. |
|
|
Maurice Herzog hoy |
Los mapas
no eran buenos, se utilizaba
la triangulación geodésica, las cumbres estaban bien ubicadas pero encontraban
murallas donde figuraban pasos, lo que dio al comienzo de la expedición un
carácter de exploración y relevamiento de datos que luego fueron aprovechados
por emprendimientos posteriores. Para entonces John Hunt ya había sido
designado jefe de la expedición inglesa al Everest.
|
Los británicos habían
estado asediando al monte desde 1921, por eso en un pacto de caballeros Herzog
acordó con su amigo Hunt que no irían al Everest, salvo que los ingleses
fracasaran en su intento; pero tres años después el neocelandés Edmund
Hillary y Tenzing Norgay lograban la histórica cumbre... "aprovechando
varios conocimientos nuestros" dijo Herzog, "como el nylon, la olla a
presión y nuestros equipos de oxígeno, mucho mejores que los de ellos."
La película proyectada, hecha hace 53 años,
fue el primer documental de expedición en colores. Herzog le hizo bajar el
volumen y él mismo la fue explicando con la ayuda de una intérprete.
Muchos sherpas fueron convocados como
porteadores, y Herzog comentó que los invitó a acompañarlos a las alturas del
Annapurna, pero el jefe de ellos de buen grado le explicó: "El Annapurna
es una montaña sagrada, es la diosa de la fecundidad. |
|
|
Maurice Herzog - 1950 |
Soy budista, no puedo ni
tengo la intención de violar eso. Vaya usted, yo no me voy a molestar. Le deseo
suerte."
La película mostró el ascenso, los sucesivos campamentos, imágenes de la
cumbre y del doloroso y complicado descenso. El equipo de cumbre (Maurice Herzog
y Louis Lachenal)
| habiendo soportado
bajísimas temperaturas volvió con congelaciones en los dedos de manos y
pies, y debieron ser ayudados para desplazarse, arrastrados en camillas
sobre esquíes por la nieve y a lomo de los porteadores en la jungla. En
las paradas el médico los examinaba y amputaba sin anestesia las partes
necrosadas de sus dedos.
"¿Volvería a hacerlo?" fue una
de las primeras preguntas formuladas cuando se apagó el proyector. Él
mostró sus manos, la derecha sin dedos y la izquierda sólo con el pulgar
y las terceras falanges, y expresó: "Quedé un poco disminuído en
lo físico, pero gracias al Annapurna llevo una existencia mucho más
rica. El ser humano se adapta. Miren lo que me quedó, no mucho. Sin
embargo juego golf, no soy campeón pero tengo 24 de handicap, y así
piloteé todo tipo de aviones. Uno llega a hacer todo. O casi todo, pero
no me ataco si algo no lo puedo hacer. Y en sus casas traten de bajar una
escalera solamente con los talones... Hay una técnica, pero es secreto de
estado; quizás algún día la patente!" concluyó sonriendo. |

|
|
Annapurna |
|