|
PENÍNSULA VALDÉS
Texto Alejandro Biondini, Guardaparques.
Fotos Santiago Aguinalde y Santiago Stornii
El área
Toda la península Valdés es un “Área Natural Protegida” (ANP), declarada sitio Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO en 1999. La península no es toda reserva provincial, sino que son campos privados, en los que están las reservas provinciales propiamente dichas.
Las mismas son:
- Punta pirámides: apostadero reproductivo de lobos marinos de un pelo.
- Isla de los pájaros: área de reproducción de muchas aves.
- Caleta Valdés: formación geológica muy interesante, apostadero de elefantes marinos del sur en temporada reproductiva y cambio de piel, ahora también pingüinera en formación.
- Punta Norte: apostadero de elefantes marinos en reproducción, cada vez menos, y muy importante colonia reproductiva de lobos marinos. Y lugar donde mejor se ven las orcas cuando atacan sobre la playa.
La primera reserva de la zona la constituye Punta Loma (a 17 km al sur de Pto. Madryn), declarada como tal en 1967. Por eso Chubut se posiciona como pionero en desarrollo de áreas naturales protegidas, y en la creación de un sistema de Guarda parques para trabajar en ellas. Luego, distintos lugares de la provincia fueron siendo declarados reservas de acuerdo al grado de importancia que tienen. Hay que tener en cuenta que las reservas surgen para proteger recursos faunísticos. O sea que se crean para proteger a los animales que se reproducían ahí, y que eran cazados casi hasta su extinción (lobos marinos), y no como un sistema integral de manejo que incluyera la costa y la flora del lugar, pues esto sucedió después. Hay todavía un gran desconocimiento sobre mucha flora y fauna de la estepa, dado que durante muchísimo tiempo todos miraron hacia el mar, sin prestar atención a la estepa.
Elefantes marinos
El elefante marino del sur creo que es uno de los animales más interesantes y poco apreciados. Llamado así porque en el hemisferio norte hay otra especie, más pequeña. Acá los machos adultos llegan a pesar cerca de cuatro toneladas (sí, 4.000 kilos! Casi tres autos chicos juntos!) Y las hembras no se quedan atrás, con unos 1.000 kilos, y probablemente sea una de las mayores diferencias de tamaño en la naturaleza. Ellos viven muy al sur, cerca de las Malvinas y alrededor de la Antártida. Están unos ocho meses en el mar sin tocar tierra, nadando, cazando y durmiendo en el mar. Cuando vienen a la playa, llegan a reproducirse y a cambiar la piel, separados en dos temporadas de mes y medio cada una. De manera que ni pescan ni beben agua por los casi tres meses que están en tierra.
Uno en la playa los ve como moles lentas y pesadas a las cuales les cuesta moverse, pero en el mar son reyes, ahí es donde su principal característica cobra importancia: son de los mejores “buzos de profundidad” del mundo natural.
Cuando pescan llegan a sumergirse hasta 1.500 m, y pueden pasar ahí casi dos horas pescando, todo con una sola respiración. Esta especie se la puede ver en la reserva Caleta Valdés, en Punta Delegada (un faro con una concesión privada), en Rincón Chico (hotel y estancia) y también en Punta Norte.
Llega en dos temporadas, diferenciadas por la cantidad y disposición de animales. Desde octubre hasta diciembre se ven los harenes con los machos enormes, las hembras y las crías; y de enero a marzo, grupos de jóvenes solos nacidos ese año, y grupos de hembras; y al final de temporada separados por sexo y edad cambiando la piel.
Pingüinos.
Llegan en septiembre, viajan desde muy al norte, (sí vienen de una zona frente a Río de Janeiro) a reproducirse. Primero llegan los machos y arreglan el nido del año anterior. Si no tienen nido, arman uno; y luego llegan las hembras. Las parejas se mantienen por toda la vida, a menos que nos les vaya bien con la reproducción, o uno de ellos muera.
Ponen dos huevos y los incuban hasta que nacen los pichones. Éstos crecen y se van al mar solos, aproximadamente en marzo. Se quedan en tierra los padres y juveniles, que no reproducen hasta abril aproximadamente, cuando todos dejan las playas hasta la siguiente temporada. Se los ve en Punta Tombo, Caleta Valdés (colonia en formación) y otras colonias en campos privados como San Lorenzo y La Ernestina.
Lobos marinos
Otro de los animales que se pueden ver son los lobos marinos, con la ventaja de que viven en la zona todo el año. En Punta Loma, cerca de Pto. Madryn, hay una colonia permanente. Viven en la costa todo el año y cambian de lugar en el verano para reproducirse.
La ballena Franca Austral
Hablemos de las reinas de la fiesta: las ballenas.
La especia fue declarada monumento natural en 1984. Llevada casi al borde de la extinción, las poblaciones de ese cetáceo se hallan en recuperación. Anualmente se concentran numerosos ejemplares en las costas. Además de las ballenas, casi principal protagonista de la zona, hay mucha más fauna para ver, y también flora.
Las ballenas que llegan todos los años a los Golfos de Península Valdés, son de la especie Eubalena Australis. Las mismas llegan a mediados del mes de agosto y se quedan en la zona hasta fines de diciembre.
Provenientes del mar atlántico austral, más precisamente de la zona que rodea a la Antártida, vienen a estas costas a reproducirse y tener a sus ballenatos. Las ballenas preñadas se acercan a la costa para parir y dar de mamar a sus crías, en aguas cálidas y tranquilas. Con el tiempo y a medida que crece el ballenato, se alejan más de la costa hasta estar listas, madre y cría, para viajar hacia la Antártida nuevamente.
Las ballenas que no tienen cría, se reunen en “grupos de cópula” donde varios machos cortejan a una hembra, la cual se apareará con casi todos, después de haberlo hecho con el macho elegido antes que con el resto. Cabe aclarar que en los golfos, las ballenas no se alimentan. Vienen muy gordas, con reservas de grasa en el cuepo para soportar los meses de ayuno. Gracias a esta grasa acumulada, que también las aísla del frío, es que las madres pueden generar los casi 200 litros de leche que toma un ballenato por día.
Esta especie, llamada en inglés “Rigth Wale” o “Ballena Correcta”, era la “indicada” para cazar. La misma tiene una velocidad de nado lenta, se alimenta en superficie, sin largos buceos, es fácilmente reconocible su soplo en forma de letra “V”, y la gran cantidad de grasa en su cuerpo hace que flote una vez muerta. Con lo cual, los balleneros podían matar una, dejarla flotando y continuar la cacería para luego recogerlas a todas. Una ballena adulta puede llegar a medir unos 16 metros, y pesar unas 30 a 50 toneladas, siendo las hembras mas grandes que los machos.
Afortunadamente esta especie está recuperándose lentamente, no como su hermana del hemisferio norte que disminuye en número drásticamente. En las aguas argentinas esta bien protegida, y es uno de los mejores lugares para hacer el avistaje. Se puede realizar desde la costa, muy cerca de Puerto Madryn, en las costas de “El Doradillo”, que es un área protegida municipal, hasta mediados de octubre. Luego de esa fecha las ballenas se alejan al centro del golfo. Otra opción en embarcarse, tanto en gomones como en barcos de casco rígido, desde Pto. Pirámide (único lugar habilitado a tal fin), para realizar un avistaje más cercano y espectacular. Son seis las empresas habilitadas para realizar este trabajo que se realiza toda la temporada, dependiendo únicamente del viento en la zona como inconveniente.
Una pregunta bastante frecuente es si está permitido o no el buceo con ballenas. La respuesta es que por el momento NO está permitido. Se están realizando estudios de factibilidad y que demandarán algunos años en terminarse. Antes tampoco se podía bucear con lobos marinos, hasta que se llevaron a cabo los estudios pertinentes y ahora es una actividad regulada.
Recuerdos de vida
De mi estadía en la zona, los recuerdos mas gratificantes los tengo de la costa este de “Península”. Yo vivía y trabajaba en el Faro Punta Delgada, que si bien es de la Marina, tenía una concesión privada que lo utilizaba como hotel. Ahí me desempeñaba como guía, bajando a la playa varias veces al día a mostrar elefantes marinos y otra fauna que hubiera por la zona. Otra de las actividades más gratificantes era tomar una 4x4 del hotel y llevar a los huéspedes a Punta Norte a tratar de ver orcas. Este maravillosos delfín (el más grande que existe), vive en grupos familiares cerca de las costas, y se traslada recorriéndolas en busca de alimento: lobos marinos, elefantes marinos, peces, pinguinos y otras aves. Es el mayor predador del océano, ya que también caza tiburones. En Península se las puede ver en Caleta Valdés y en la zona de Punta Delgada en la temporada reproductiva de elefantes marinos (agosto a diciembre), y en Punta Norte en la temporada reproductiva de lobos marinos, sobre todo los meses de febrero y marzo. Hay que ir con marea alta y con tiempo para ver un espectáculo único: el varamiento intencional de las orcas para atrapar lobos marinos sobre la playa. Este comportamiento, pasado de generación en generación, sólo se ve en nuestro país, y algo parecido en las islas Crozet en la Antartida. Las orcas se dividen en grupos y acechan a los lobos; cuando estos ingresan al agua o están cerca de la rompiente, una o varias orcas salen disparadas del mar a atrapar con sus dientes a estos lobitos, que luego matan y reparten en el grupo al que pertenecen.
Muchas veces las ví realizando esta tarea, a algunas personas les puede parecer cruel, pero es la ley de la vida, es la forma en que sobreviven, y vale la pena verlo. De los dos años que viví en Peninsula y los cinco más que pasé como guía en Puerto Madryn, tengo los mejores recuerdos y memorias. El trabajo con turistas puede ser cansador, pero es realmente gratificante si uno puede compartir el maravilloso lugar que habita, y generar conciencia sobre la importancia de cuidarlo y respetarlo.
Actualmente me alejé del mar por otra de mis pasiones, las montañas. Pero sigo guiando gente, ahora en un ambiente distinto (Pehuenia), pero siempre con los mismos objetivos: la conservación a través del turismo responsable, y generar conciencia y el disfrute en los turistas, inculcando el respeto y el cuidado de los recursos naturales, para que todos podamos disfrutarlos.
|

Foto Santiago Storni

Foto Santiago Aguinalde

Foto Santiago Aguinalde

Foto Santiago Storni

Foto Santiago Storni

Foto Santiago Aguinalde

Foto Santiago Storni

Foto Santiago Aguinalde
|