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En
el km 225 de la ruta provincial Nº 76 encontramos el Parque Provincial
Ernesto Torniquist. El 11 de mayo de 1937, Don Martín Torniquist dona y
vende a la provincia parte de sus tierras para crear una reserva natural.
El área es de más de 6.100 has.
Hay más de doscientas especies de aves y otros animales típicos como
mulitas, cuises, zorros, zorrinos, pumas y lagartos.
En este pastizal pampeano hay más de 400 especies vegetales, siendo
algunas de ellas endémicas, tanto vegetales como animales.
Toda esta área fue un coto de caza y luego una estación forestal. En
1959 el Cerro Ventana fue declarado Monumento Natural, y desde hace 20 años
es el único Parque Provincial de Buenos Aires.
Facundo, el guardaparques nos explica la fragilidad de este ecosistema y
las consecuencias del enorme incendio ocurrido en 1987, por quemar
rastrojos: “Se quemó todo. Se llenó de pinos, Pino de Alepo. Lo autóctono
es el pastizal serrano, que retiene el agua y la va largando de a poco. El
pino en cambio, mata el pasto; modifica el suelo, le cambia el PH, y
termina quedando sólo suelo y roca”.
Estas rocas de entre 280 y 500 millones de años muestran en sus pliegues
el efecto de las fuerzas que actuaron al elevarse este cordón hace 260
millones de años.
Se encontraron pinturas en cuevas y herramientas hechas a mano hace más
de 1.500 años por nativos que llamaban a estas tierras Cashuati,
que significaría roca grande o lugar alto de avistaje.
Dentro del parque hay ciertos paseos que uno puede hacer sin guía y
siendo el más típico subir el Cerro Ventana, de 1.134 msnm, hasta la gran abertura natural que le
da el nombre. Es una caminata bastante empinada, muy señalizada, que toma
cinco horas ida y vuelta.
Otros senderos conducen a Los
Piletones, de aguas cristalinas, y a La
Garganta Olvidada, remontando un arroyo hasta una cascada.
Pero el mayor salto de agua es La
Garganta del Diablo, a la que se va únicamente con guía, y toma seis
a siete horas i da y vuelta.
Una excelente vista panorámica se puede apreciar desde la cumbre del Cerro
Bahía Blanca, a la que se accede fácilmente y sin guía.
Otras variantes guiadas son recorrer el parque en vehículo para luego, a
pie, visitar la Cueva del Toro, y un alero con pinturas rupestres. O de
noche hacer una senda sin mayores esfuerzos, pero con cierto misterio, y
bajo las estrellas o la luna.
(Tels. Parque: 0291-4910039. Cel: 0291-155-737320)
Fuera del Parque pueden hacerse paseos
en bicicleta, pero se consiguen en alquiler en lSierra de la Ventana
ciudad. Villa Ventana es el área residencial más cercana al parque. Allí
se pueden alquilar cabañas, hay casa de té y se puede visitar lo que
quedó de un gran hotel incendiado. También se pueden hacer cabalgatas;
averiguar en Campo Hípico o preguntar por Mónica Da Silva.
Para alojarse junto al parque uno puede acampar en Campo Base, con
sitio para carpas y dormitorios grupales con cuchetas, comedor baños,
etc. O en el confortable hotel “El Mirador”, donde su dueño el Sr.
Maipach puede informar y asesorar sobre todas estas actividades. |

Piletones
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