
Foto: Lorena Gambini
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El Parque
Nacional Tierra del Fuego se caracteriza, a diferencia de otros parques
andino-patagónicos, por poseer bosques que tienen como uno de sus límites naturales al
mar.
Una serie de cordones montañosos, paralelos entre sí y orientados de noroeste a sudeste,
constituyen barreras casi infranqueables que dividen la superficie del parque en valles o
en sectores de muy difícil comunicación directa.
Aquí se protege la parte central del lago Fagnano o Kami, el cual está orientado en
sentido oeste-este y desagua en el océano Pacífico. Más al sur se encuentra el lago
Roca y frente a él, los cerros Cóndor y Guanaco. El Roca vierte sus aguas al turbulento
río Lapataia, que desemboca en el mar sobre la bahía homónima.
Del tramo de litoral marino del parque, unos seis kilómetros sobre el canal de Beagle, se
destaca por su belleza la bahía Lapataia. La variedad de ambientes costeros se manifiesta
en innumerables caletas y puntas que definen playas y acantilados, refugios ideales para
la fauna asociada al mar.
Los bosques andino-patagónicos de la región ya no son tan variados como los similares
del área continental. En estas latitudes se encuentran solamente seis especies de
árboles, los cuales están adaptados para resistir el riguroso clima local. Una
singularidad de estas formaciones boscosas de la Tierra del Fuego son las turberas. Se
trata de un ambiente ubicado en zonas bajas y anegadas, que está cubierto por un colchón
denso de musgos.
Lengales y turberas
El bosque del Parque Nacional Tierra del Fuego corresponde al distrito Magallánico de
los bosques andino-patagónicos, y se extiende desde las laderas de las montañas hasta
casi tocar el litoral marino. Los árboles principales son el ñire, la lenga y el guindo
o coihue magallánico. Las otras especies arbóreas existentes en el parque son el canelo,
la leña dura y el notro, de fácil identificación por sus flores rojas muy llamativas.
Es muy común que estas especies presenten vegetales parásitos como el misodendro y el
llao-llao. También es frecuente encontrar líquenes, que cuelgan en forma de barba de las
ramas de los árboles.
Durante todo el año se pueden admirar flores variadas y coloridas. En primavera, se abren
las flores de mutillas de tonos rojizos y las violetas de pétalos amarillos; también
aparecen en esta época la prímula y dos calceolarias, con la corola en forma de pequeño
zapato, por lo que también reciben el nombre de zapatito de la Virgen. En verano el
número de flores aumenta. Al borde de los bosques aparece la orquídea blanca, mientras
que las armerías de un rosa vivo bordean la costa del mar.
Los campos abiertos están cubiertos por la flor blanca en forma de margarita de la mata
negra. Durante el otoño, florece la fucsia, chilco o aljaba, y los lugares húmedos se
llenan de las margaritas blancas y amarillas del senecio. En el invierno, el michay abre
sus flores de un amarillo vivo.
El ambiente más característico de la región fueguina, y que no se halla protegido en
ningún otro parque andino-patagónico, es sin duda el de las turberas. Así se denomina a
los amplios valles planos, anegados en forma permanente, donde prosperan una cantidad
sorprendente de musgos, de un llamativo y bello color rojizo. Debido a las aguas ácidas y
a las bajas temperaturas reinantes, la descomposición de la materia orgánica se produce
muy lentamente, lo cual ocasiona su paulatina acumulación. De esta manera, se crea un
peculiar ambiente de terrenos blandos, donde es difícil caminar sin enterrarse hasta la
rodilla. En estos sitios habita una planta carnívora que se alimenta de pequeños
insectos: la drosera. Debido a su tamaño ínfimo, que no supera los cinco milímetros, es
muy difícil de localizar. El mejor sitio para observarlas es en el borde de la laguna
Negra.
La tierra del mayor zorro colorado
Los mamíferos que habitan el parque son los típicos de los bosques australes. Es muy
común encontrar al zorro colorado, que pertenece a una subespecie propia de Tierra del
Fuego, más corpulento que los presentes en el continente. En la isla estos carnívoros
silvestres son muy perseguidos por los cazadores para obtener su piel, de gran valor en
peletería.
Otro animal del área es el guanaco, que resulta muy difícil dado pues frecuenta las
zonas alejadas de la costa.
En la porción litoral se encuentran lobos marinos, delfines y marsopas. En décadas
pasadas se observaba también el chungungo o nutria marina, una especie en grave peligro
de extinción dentro de la Argentina, ya que fue muy cazado en los pocos rincones del
país donde se hallaba (costas sureñas de Tierra del Fuego e Isla de los Estados). |