
Foto: Cristian Ostrosky
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Dado su crecimiento
extremadamente lento (su tronco crece 1 centímetro de espesor cada 15 o 20
años) se calcula que los ejemplares de 3 a 4 metros de diámetro, pueden
alcanzar edades de 3.000 a 4.00 años, considerándosela por ello, una de las
especies más longevas del planeta.
Entre las especies exóticas
que se han asilvestrado e invadido los ambientes naturales se destacan: la Rosa
Mosqueta, el Lupino, la Margarita, el Diente de León, la Digitalia, etc.. Estas
especies, escapadas originariamente de los jardines, ocupan lugares que han sido
alterados por actividades humanas, como la explotación forestal y el pastoreo
del ganado doméstico.
Huemules y Pudues
Entre los mamíferos
sobresale la figura del Huemul, uno de los dos ciervos nativos de este bioma.
Muy buen nadador, de constitución robusta, orejas grandes y anchas, y con
pelaje de color pardo, algo más oscuro en invierno que en verano. Si bien en
cierta época del año ocupa zonas bajas, el Huemul hace intenso uso de los
ambientes de montaña. Se dispersa en verano por las zonas más altas, donde se
alimenta de los pastos de los mallines y praderas, como así también de
arbustos, árboles jóvenes, y varias herbáceas, siempre cerca del bosque,
donde busca refugio de predadores como el Puma. Cuando llega el invierno el
Huemul baja a los valles buscando alimento y es aquí donde corre riesgo su
preservación ya que esas áreas han sido modificadas por el hombre.
Otro de los cérvidos nativos
que viven en el área es el Pudú, que por su particularidad de ser uno de los
ciervos más pequeños del mundo, se ha convertido en una de las especies
animales más conocidas de la región. El adulto llega a pesar unos 10 a 12 kg y
su altura apenas pasa los 40 cm. Dentro del área de bosques andino patagónicos
ocupa la zona de vegetación más densa y húmeda, donde puede refugiarse y
moverse con facilidad gracias a su pequeño tamaño. Se alimenta de arbustos,
árboles jóvenes, helechos y otras hierbas que crecen en el suelo del bosque.
Entre los predadores naturales se encuentra el Puma y el Zorro Colorado. El
perro doméstico es uno de los predadores más importantes del Pudú, causando
un impacto negativo en su población.
Representando a los felinos
encontramos al Puma, al que los estancieros han declarado la guerra en base a
una exagerada valoración de su impacto sobre el ganado y al Gato Huiña. Este
es un gato pequeño que mide 45 cm de largo, de pelaje bastante largo, con
manchas compactas negras. Habita en los bosques húmedos de la región andino
patagónica, se alimenta básicamente de roedores y aves.
Algunas de las aves
acuáticas presentes son los Cauquenes o Avutardas, el Macá Común y Pato Vapor
Volador. Los distintos estratos del bosque, por su lado, cobijan Palomas
Araucanas, especies terrícolas como el esquivo Chucao y el Tapacola. En los
troncos de los árboles encontramos a los vistosos Carpinteros Patagónicos.
Entre las rapaces, son muy comunes los Halconcitos, Aguilas, Lechuzas, Jotes de
Cabeza Negra y Cóndores.
La fauna ictícola nativa la
integran el Puyén, las Peladillas, el Pejerrey Patagónico, el Bagre
Aterciopelado y los diminutos bagrecitos de arroyo. La introducción de Salmones
y Truchas exóticos resultó nefasta para estos peces nativos, que fueron
predados por estas grandes especies hasta casi su exterminio.
Las especies exóticas como el Ciervo Colorado, el Ciervo Dama, el Jabalí y la
Liebre, fueron introducidas desde Europa, causando en la actualidad un serio
impacto en los bosques que no están adaptados a estas especies.
El Visón es quizás, de las
especies introducidas, una de las más nocivas. Entre los años 1945 y 1950 se
instalaron, en la localidad de Cholila (ubicada al noreste del Parque),
criaderos para abastecer el mercado de pieles nacional. Años más tarde,
quizás en 1970, se escaparon visones o fueron soltados voluntariamente, y se
multiplicaron aceleradamente, dispersándose por toda la región preandina de
Chubut y Río Negro. Actualmente, el Visón se halla en completa expansión,
habiéndose ya instalado definitivamente en el Parque Nacional Los Alerces. Esta
especie, de hábitos carnívoros, ataca tanto a crías como adultos de aves y
mamíferos terrestres y acuáticos, produciendo efectos devastadores.
Itinerarios
A pesar de poseer un escaso
sistema de circuitos pedestres internos, dado lo abrupto de su geografía, el
Parque ofrece a cambio una amplia variedad de excursiones por sus numerosos
lagos y ríos.
Las recorridas lacustres
parten de Puerto Limonao, ubicado al norte de la Intendencia del Parque. Una de
las más atractivas recorre todo el Lago Futalaufquen, para remontar luego el
corto pero bellísimo Río Arrayanes. A lo largo de la excursión pueden ser
observados algunos integrantes de la fauna local, como Coipos, Cauquenes,
Martines Pescadores, etc. Arribados al Lago Verde, se recorre un corto sendero
para acceder a otra embarcación que navega por el Lago Menéndez. Luego de
bordear la Isla Grande, el visitante se maravillará con los ventisqueros del
Cerro Torrecillas. Ya en la cabecera del Brazo Norte, un sendero cuidadosamente
trazado y con adecuada cartelería permitirá intimar con el Alerzal, el bosque
de Alerces milenarios. Debajo de un techo de Cañas Colihues, por entre
gigantescos árboles, se bordea la cascada del Río Cisne y el lago del mismo
nombre
También se recomiendan las
caminatas a los Lagos Verde y Kruger.
En Villa Futalaufquen existe
un Centro de Información al visitante, donde funciona un pequeño Museo y se
realizan proyecciones de audiovisuales. Allí es también posible hacer camping....
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