“NO
GARGALO” (Hasta el cuello)
MORRO DO GARRAFAO
Texto
y fotos: Javier Franco
¿Qué
hace una persona recorriendo kilómetros
de distancia atrás de sus sueños?
Es difícil saber pero bueno, una
vez oí decir que los sueños
solo son imposibles hasta que son realizados;
desde ese día entonces voy corriendo
atrás de muchos, creo que algunos
ya los alcancé, y el último
de ellos fue uno de los mejores...
Todo
comenzó con una llamada de teléfono
de un amigo de Edemilson. Era Eduardo Viana
(“Ralf”), conocido escalador
de Minas Gerais con muchas vías abiertas
de alto nivel en toda esa zona. Un hombre
de pocas palabras, tiró una bomba:
“Estoy en la base de una pared de
mas de 400 metros de fisuras, cumbre virgen
y mucha escalada vertical. Estoy esperándolos
a ustedes. Traigan equipamiento.”
Por la descripción que nos dio preparamos
un arsenal de equipamiento que cubriesen
todas las dimensiones de una fisura, además
del material de grampeación, 200
metros de cuerda, material para acampar
y comida.
En algunos días armamos las mochilas,
petates y salimos de Curitiba el viernes
a la noche. Edemilson, Valdesir y yo. Fueron
1.500 km desde Curitiba al pueblito de Santa
Teresinha,12 km antes de Ecoporanga, norte
de Espíritu Santo.
Domingo por la mañana estábamos
en el paraíso, un lugar rodeado de
piedras y una en particular fue la que nos
llamó la atención, la Piedra
do Garrafao. con sus 500 metros verticales.
Encontramos a nuestros amigos Ralf y Fernanda
que estaban cerca de la base de la pared.
Y la tapia era vertical mismo! Llegaba a
dar un poco de miedo de solo mirarla! En
aquel momento me di cuenta por qué
esa montaña poseía su cumbre
virgen: la escalada sería compleja
y difícil, pues gran parte de la
pared era desplomada, cosa que es fácil
percibir por la coloración de la
roca amarillenta (probablemente por no correr
agua de lluvia, ya en los trechos aplomados
la coloración de la roca era más
oscura).
Iniciamos las tareas de escoger una línea
de subida, captando los detalles de la pared
con auxilio de unos binoculares. El mismo
día pedimos autorización al
dueño de las tierras, que nos trató
de locos, pero con la buena onda que caracteriza
a los brasileros permitió que montáramos
nuestro campamento base a 40 minutos del
inicio de la pared.
LA PARED
1er
día. El mismo día comenzamos
a llevar equipamiento y agua a la base de
la pared. Al día siguiente, mi amigo
Edemilson se sentía muy mal: gripe
y fiebre y no pudo escalar. Entonces comenzamos
a escalar Valdesir Machado (Val), y yo (Javier
Franco). Ya en la pared percibimos que la
fisura era demasiado ancha y no teníamos
piezas tan grandes para colocar en la del
diedro inicial. Pero Val supo controlar
la situación y consiguió conquistar
gran parte de esa fisura. Esto fue un lunes
y nuestro plan era llegar a la repisa que
se encontraba a la mitad de la pared el
martes.
2°
día. El martes subieron por la cuerda
fija Ralf y Fernanda y comenzaron a conquistar
el cuarto largo. La fisura por la que comenzamos
a subir fue haciéndose cada vez mas
fina y en los últimos metros la escalda
fue muy extenuante ya que se tenía
que hacer agujeros de “clif”
para progresar en la pared. Más tarde
llegamos a la primera repisa de la vía
, donde sería nuestro campamento
por unos días. La repisa no era muy
buena; era medio torcida y encima estaba
llena de cactos.
3°
día. El miércoles, subimos
con más de 40 litros de agua, comida
y equipo hasta la primera repisa. Calculamos
tres litros de agua por persona por día
y pedimos a San Pedro enviar unas nubes
para tapar el sol, ya que el calor era inaguantable.
Edemilson y Valdesir comenzaron a conquistar.
En el final del día, Val conquisto
un trecho por un techo muy trabajoso. Fijaron
cuerdas y bajaron a la repisa donde estaba
yo descansando. Comimos uno fideos y a dormir,
pues al otro día tendríamos
más trabajo para arriba.
4°
día. El jueves amaneció nublado
y la escalada rindió más,
a pesar que ya se comenzaba a sentir un
cansancio de varios días en actividad.
La vía estaba con más de 250
metros. Con un poco más de trabajo
cruzamos un techo gigante y llegamos a una
repisa enorme que protegía del sol
y de la lluvia. Llego mi turno y comencé
a conquistar el octavo largo una fisura
muy fina que iba formando un arco de aproximadamente
unos 40 metros fue muy estresante pues toda
las piezas que coloque eran pequeñas
y no generaban mucha confianza.
El susto: cuando comenzamos a bajar hasta
la primera repisa mi compañero Val
que descendía, enroscó un
bloque y le cayó sobre la cuerda
que estaba fija en los grampos de abajo.
Edemilson y yo sentimos el ruido y nos desesperamos
un poco Comencé a bajar y como no
podía escuchar a Val, pues nos separaba
un techo gigante, baje con mucho cuidado
y a la mitad del rapel ya oí a Val
que me decía que baje con cuidado.
Ya a unos metros de terminar el rapel percibí
con mi mano que la cuerda estaba casi cortada,
y bueno, como dice un amigo mío armamos
un “biri biri” y bajamos tranquilos.
5°día.
El viernes mucha lluvia. Ralf y Fernanda
continuaban sin ánimos de escalar.
Entonces continuamos Edemilson, Val y yo.
Val encaró el noveno largo. La lluvia
caía fuerte, mucha neblina y frío,
pero no nos mojábamos, por la inclinación
de la pared. A medida que subíamos
pensábamos que las dificultades terminarían,
pero no, la montaña no daba tregua.
En los metros que seguían las fisuras
eran más anchas y mucha energía
por gastar.
La cumbre parecía estar cerca , pero
cuanto más nos acercábamos
, ella parecía escapar.
Mis cuentas comenzaron a dar más
de 400 m de pared. De repente anocheció
y una neblina espesa nos tapó, pero
igualmente teníamos esperanza de
hacer cumbre ese día. Después
de hacer un agujero y colocar los grampos
del décimo largo, Val decidió
que debíamos bajar. Dejamos las cuerdas
fijas y descendimos sabiendo que solo nos
faltaban 30 metros, que por lo que Val dijo
eran verticales y por una fisura muy estrecha.
6°
día. Después de un Cafecito,
200 metros de jumareo en el vacío
nos esperaban, pues los largos eran tan
desplomados que subíamos por la cuerda
sin tocar la piedra.
Solo 30 metros para llegar a la cumbre,
el largo era para Edemilson. La vía
fue exactamente en donde habíamos
dicho que iba a llegar.
Para llegar a la fisura final se tuvo que
escalar una placa de tomas muy malas y sin
poder proteger. La fisura era buena pero
desplomada, suficiente para acabar con la
energía de cualquiera de los tres.
Por fin la cumbre estaba ahí. Mucha
alegría y mil cosas pasaron por mi
cabeza cuando mientras limpiaba el largo
veía a mi compañero y amigo
Edemilson allá en la cumbre de la
piedra Do Garrafao.
Todo
ya estaba “hasta el cuello”:
el agua se acabó, nuestra energía
y nuestro tiempo también, pero con
la alegría de lo que dejamos hecho.
Así salimos, iniciamos nuestro retorno
a nuestras casas la mía estaba un
poco lejos pero bueno feliz por lo que dejamos
atrás: una línea perfecta
en una montaña magnifica.
Agradezco a mis compañeros brasileros
por compartir esa escalada conmigo; a una
persona muy especial que me inspira a seguir
soñando, a mi familia, a nuestros
patrocinadores Conquista Montanhismo y Snake,
Territorio Equipamientos y a la Piedra do
Garrafao que nos proporcionó una
semana de trabajo de una conquista inolvidable.
INFORMACION:
Todas las reuniones de la vía son
duplas con grampos de ½. En toda
la vía hay solo 4 protecciones fijas
(paraprotejer los lances de agujeros de
clif). Para rapelar es necesario anclar
las cuerdas de 5° a 7° (45 mtrs)
}, de la 7° a la 8 (40mts) y de la 11°
la cumbre (30 mtrs). El tiempo estimado
para la repetición es de 2 a 3 días.
Equipamiento utilizado: 2 juegos de camalot
, 1 juego de friends , 1 jugo de micro friendo,
1 juego de aliens, 1 juego de balts nuts,
1 juego de sttopers, 1 juego de micro stopers.
2 pitones de laminas, 2 rurps, 2 cooper
head, 2 Clif de agujeros, 1 clif de garra
, 200 mtrs de cuerda, mosquetones, equipamiento
para gramponear,equipamiento para escalada
artificial, equipamiento individual,etc.
Como
llegar :
De Belo Horizonte, se sigue hasta Gobernador
Valadares y después hasta Mantena.
De Mantena hasta Ecoporanga.
La piedra Do Garrafao esta localizado al
lado de la ruta, enfrente del pueblito de
Santa Teresinha, 12 Km. antes do centro
de Ecoporanga. Son 500 Km. de Belo Horizonte.
Escaladores: Edemilson Padilla( BRS),Valdesir
Machado (BRS). Javier Franco (ARG). Eduardo
Viana y Fernanda Rocha (MG).
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