ENTRENAMIENTO
CON CAMPUS
Originariamente
esta herramienta para el entrenamiento en
la escalada fue diseñada para Gullich
en la década del 80´. El campus
consiste en una tabla ligeramente desplomada
en donde se ubican regletas de madera de
distinto espesor (generalmente 2, 3 y 4
pulgadas) espaciadas regularmente. Sobre
las mismas se desarrollan ejercicios sin
la ayuda de los pies.
Esta herramienta tiene dos funciones: mejorar
la fuerza de contacto de los dedos (apretar
lo mas rápidamente cuando se toma
contacto con la regleta y así no
zafarse) y mejorar la fuerza máxima
y la potencia de los músculos encargados
de la flexión y la extensión
del codo (para la flexión principalmente
trabajan los músculos bíceps,
braquial anterior y el dorsal*, y para la
extensión el músculo tríceps).
Así tenemos dos grandes objetivos
para trabajar con el campus. Es necesario
reparar en el alto nivel de estrés
que producen los ejercicios de campus sobre
los músculos y tendones implicados,
ya que generalmente son movimientos explosivos
en los cuales los pies no participan soportando
el peso del cuerpo. Es muy importante contar
un una gran base previa de escalada, para
tener fortalecido principalmente los tendones
de los dedos que son el eslabón más
débil.
Debido a la alta intensidad de los ejercicios
es recomendable no dedicar más de
dos sesiones semanales de campus, con un
descanso entre sesiones no menor a 48 horas,
para poder recuperarse completamente.
Todos los ejercicios de entrenamiento que
requieran coordinación, fuerza máxima
y potencia (como lo son los del campus)
deben ser ubicados en la primera parte de
una sesión de entrenamiento, cuando
el organismo esta completamente descansado
y en las mejores condiciones. También
se puede ubicar en sesiones aisladas, pero
siempre atendiendo a la necesidad de una
recuperación total de la sesión
anterior sin importar el objetivo que haya
tenido.
Antes de una sesión en el campus
es necesario realizar una buena entrada
en calor que incluya estiramientos de los
músculos a trabajar, flexiones y
extensiones de brazos y travesías
de suaves a moderadas para entrar en calor
los dedos.
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Entrenamiento de la fuerza de contacto
de los dedos.
Si
bien en cualquier ejercicio de campus este
objetivo esta presente, ya que siempre habrá
que agarrarse de las regletas, se puede
utilizar específicamente para ello.
Algunos ejercicios son los siguientes (ordenados
de menor a mayor intensidad):
1-Subidas
alternadas de regleta en regleta (como si
fuese una escalera).Ver Foto1
2-Subidas alternadas salteando
regletas (1, 2 o 3, dependiendo de la habilidad
de cada uno)
3-Saltos con las dos manos
de regleta en regleta.
4-Saltos con las dos manos
salteando regletas. (una, dos o más
si nuestra potencia nos lo permite)
5-Dinámicos máximos,
atajándose sobre diferentes tamaños
de regletas. Ver Foto2
La intensidad de estos ejercicios se puede
variar disminuyendo o aumentando el tamaño
de las regletas. También podemos
variar la intensidad utilizando diferentes
tipos de agarres, ya sea tridedos, bidedos
o monodedos. Es importante tener en cuenta
el alto estrés en los dedos cuando
se realizan estas variaciones
Para utilizar estos ejercicios en una sesión
de entrenamiento se pueden dosificar de
la siguiente manera: seleccionar 2 a 3 ejercicios,
realizar 2 a 3 series por ejercicio y entre
4 y 6 repeticiones eficaces en total. Por
eficaces se entiende que cuando uno pierde
velocidad o coordinación en el movimiento
debe terminar la serie. La recuperación
entre series debe ser total, por lo tanto
las pausas no deben ser menores a 2 minutos.
Entrenamiento de la fuerza de los
flexores y extensores del codo.
Todos
los ejercicios del apartado anterior sirven
para el entrenamiento de los flexores del
codo principalmente siempre y cuando estén
orientados para tal fin, por lo tanto, no
se debe disminuir el tamaño de las
regletas para aumentar la intensidad, sino
espaciarlas más. Si para entrenar
la fuerza de contacto de los flexores de
los dedos es necesario hacer fuerza para
sostener la regleta siguiente, para entrenar
la flexión del brazo es necesario
hacer fuerza con los brazos para alcanzar
una regleta más lejana. La dosificación
es la misma para ambos objetivos.
Otra de las funciones del campus es el entrenamiento
de la extensión del codo, lo cual
nos va a permitir en escalada tener un alcance
mayor, bloqueos más largos, movimientos
dinámicos más largos, y hacer
más eficiente nuestra escalada. La
principal barrera para utilizar la extensión
del codo en escalada es la falta de coordinación
y fuerza en este tipo de movimientos.
Los ejercicios siguientes plantean en orden
una progresión para alcanzar una
gran extensión del codo y poder aplicarla
así a las situaciones de escalada:
1-Empujes
de tríceps: para este ejercicio se
parte con una mano agarrado de la primera
regleta (grande si es posible), y la otra
mano dos o tres regletas más arriba
(unos 40 o 50 centímetros). El ejercicio
consiste en subir el cuerpo con ambos brazos,
logrando la extensión total del brazo
de abajo, concentrándose en la acción
de este hasta que quede completamente estirado.
Se deben hacer al menos tres repeticiones
con cada brazo, y entre 1 y 5 series como
máximo. Es el ejercicio que permitirá
focalizar y fortalecer la fuerza de los
extensores.
2-Partimos con las dos
manos desde una regleta intermedia o grande.
Luego subimos a la regleta siguiente con
una mano, y siempre con la misma mano iremos
subiendo sucesivamente hasta que en una
altura dada, deberemos comenzar a extender
el brazo de abajo para poder alcanzar las
regletas siguientes. Realizar este ejercicio
tratando de alcanzar la regleta más
alta que podamos. Con el tiempo y la práctica
iremos mejorando la coordinación
y la fluidez del pasaje de flexión
a extensión del brazo de abajo. Se
deben alternar los brazos.Ver Foto3
3-El siguiente ejercicio
solo se puede realizar una vez adquirida
y dominada la coordinación del ejercicio
anterior. Básicamente es el mismo
ejercicio, pero se debe ir desde la primer
regleta a la tercera, luego a la quinta,
y si es posible un movimiento más
hasta la extensión total.
4-Igual al ejercicio anterior,
pero esta vez se debe ir de la primer regleta
a la segunda, y luego a la quinta (salteándose
dos regletas al medio), y si se puede un
movimiento más hasta llegar a la
extensión
5-Ultimo paso y el ejercicio
más completo, se debe ir desde la
primer regleta a la segunda o tercera, y
en un solo movimiento con la otra mano deberemos
llegar a la regleta más alta posible
siempre logrando la extensión (y
empuje con el tríceps) del brazo
que esta en la segunda o tercera regleta.
Este último ejercicio solo se puede
realizar si la longitud del campus lo permite.
Esta progresión es muy exigente y
pasar de un ejercicio al otro conlleva mucha
práctica y entrenamiento. Para entrenar
con este tipo de ejercicios es necesario
ir progresando paso a paso. Para ello se
debe comenzar realizando entre 2 y 4 series
del primer y segundo ejercicio. En los ejercicio
dos al cinco, cada serie consiste en una
repetición con cada brazo. La pausa
es similar a la de los ejercicios anteriores
(no menores a 2 minutos). A medida que adquirimos
dominio en el primer y segundo ejercicio
(con algunas semanas de entrenamiento) podremos
ir incorporando progresivamente series del
tercer ejercicio, y así sucesivamente
con los siguientes. Hay que tener en cuenta
que la cantidad total de series no debe
superar las 6 series. Por ejemplo, aquel
que esta practicando en el tercer ejercicio
puede hacer una serie con el primero, dos
series con el segundo, y tres series con
el tercero.
*El
músculo dorsal ancho no es un flexor
del codo, sino que es abductor de la articulación
del hombro, es decir que su función
es acercar el brazo al lado del tronco.
Función que se realiza cuando uno
realiza una dominada, y por tanto también
se flexiona el codo.
Juan
Martín Miranda
Prof. en Educación Física
Entrenador de Escalada Deportiva
Email: jmmiranda@yahoo.com
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