ENTRENAMIENTO
APROVECHAR LOS REPOSOS DE UNA VIA
Las
vías actuales de escalada deportiva
se desarrollan particularmente sobre terreno
desplomado, lo cual influye sobre la carga
que soportan nuestros músculos flexores
de la mano. La capacidad de recuperarse
dentro de una vía de escalada es
una condición esencial (si es que
las tomas lo permiten) para terminar nuestro
recorrido.
Por recuperación intra-esfuerzo se
entiende la capacidad que tiene el organismo
de relajar la musculatura y eliminar los
desechos metabólicos nocivos, y oxigenar
y nutrir al músculo para continuar
con el esfuerzo, esto sería algo
equivalente a deshinchar los antebrazos
para poder seguir.
Muchas veces sentimos que cuando llegamos
al reposo nos "quemamos" más
que si continuáramos, y por ende
nos apresuramos a salir con solo unos segundos
de descanso. Principalmente la capacidad
de recuperarse, si bien tiene un fundamento
puramente fisiológico, parte de la
capacidad psicológica que tiene cada
uno para poder soportar el "dolor"
causado por el agarrotamiento de an-tebrazos,
y poder relajarse mientras los procesos
de recuperación fisiológicos
siguen su camino. También la ansiedad
por terminar la vía muchas veces
nos hace apresurarnos, y cometer el error
fatal de no haber reposado lo suficiente.
Lo fundamental es aflojarse, relajar toda
la musculatura innecesaria y tratar de normalizar
la respiración.
La regulación de la respiración
es un punto clave a la hora de lograr una
relajación optima en un reposo, para
ello lo que debemos lograr es progre-sivamente
ir bajando la frecuencia respiratoria (es
decir hacer menos respiraciones por minuto),
e ir aumentando la amplitud de esas respiraciones
(utilizando si es posible también
la respiración abdominal), mientras
alternamos la relajación de los antebrazos.
Un truco interesante para desviar la atención
de los antebrazos es ir aumentando progresivamente
el tiempo de relajación de cada antebrazo
contando internamente cuanto tiempo podemos
estar agarrados con una mano y con la otra.
Nuestro objetivo en este caso puede ser
llegar a contar hasta diez con cada mano.
Al principio empezaremos llegando solo a
tres, luego a cuatro, y así sucesivamente
hasta diez, sin dejar un momento de concentrarse
en la respiración. Todo dependerá
del tamaño de las presas del reposo
y la posición del cuerpo sobre las
mismas. Con la maestría en esta técnica
podremos ir utilizando el tiempo en la visualización
del resto de la vía, planear la táctica
a seguir, etc.
Desde el punto de vista fisiológico
la recuperación intra-esfuerzo estará
dada por la capacidad de suplir con sangre
y nutrientes a los antebrazos. Para ello
debemos lograr que las contracciones de
los antebrazos sean de la menor intensidad
posible para permitir un flujo sanguíneo
abundante que produzca la salida de los
desechos metabólicos (o combustión
de los mismos) y la oxigenación y
nutrición del músculo. Las
contracciones alternadas de los antebrazos
deben ir espaciándose cada vez más
en el tiempo. Además cuanto mas extensa
sea nuestra red de vasos en los antebrazos,
mayor será la capacidad de recuperación.
Esto se logra a través del entrenamiento
continuo de larga duración (capilarización).
En cuanto a la técnica aquí
juega un rol muy importante, ya que dependiendo
de la ubicación de nuestro cuerpo
lograremos posiciones más eficaces
de reposo. Las posiciones de oposición-oposición
(punta del pie-rodilla, pie-pie en los diedros),
los empotres de brazos, rodillas, empeines
o talones, las bicicletas, etc., son gestos
técnicos que permitirán aprovechar
al máximo los reposos, ya que alivianan
el trabajo de los antebrazos para soportar
el peso del cuerpo. Por otro lado dominar
los cambios de manos sobre diferentes tipos
de presas, ayuda a la relajación;
muchas veces no logramos una completa relajación
cuando existe solo una toma y hay que cambiar
constantemente de mano.
A continuación les presento
algunos driles que permitirán entrenar
la capacidad de recuperación:
-Interbloque continuo:
consiste en diseñar una serie de
tres a seis bloques relativamente fáciles
que partan de tomas buenas. Se deben realizar
lo bloques unidos uno a uno por una travesía
sencilla (generalmente de bajada) y reposar
lo suficiente en la toma de inicio del siguiente
bloque.
-Travesía continúa
con cambio: realizar una travesía
continua sobre presas buenas durante mas
de 15 minutos, realizando cambios de mano
en todas las tomas. Es necesario que esta
travesía vaya hacia la derecha y
hacia la izquierda.
-Circuitos partidos: Se
diseñan dos o tres circuitos de 20
a 25 movimientos cuya toma final del primer
circuito coincide con la toma inicial del
segundo y así sucesivamente. Se deben
encadenar los circuitos sin bajarse, pero
forzando la recuperación al final
de cada uno. Se puede tomar el tiempo de
recuperación, y forzarlo para arriba
o para abajo, es decir que nos damos un
tiempo mínimo para descansar (por
ejemplo de 2 minutos), o nos damos un tiempo
máximo (por ejemplo 1 minuto).
-Reposos constantes: escalar
en travesía buscando ubicar el cuerpo
en la posición mas relajada posible
sobre cada secuencia de tomas que se nos
presenten.
Juan
Martín Miranda
Prof. en Educación Física
Entrenador de Escalada Deportiva
Email: jmmiranda@yahoo.com
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