Mis zapatillas fueron
totalmente inútiles e inservibles: la traba metálica transmitía mortalmente
el frío al pie. Por eso, tuvieron que ser reemplazadas por un par de botas
gruesas y dobles, especiales para el frío, dentro de las cuales podía mover
constantemente los dedos y generar calor.
"Iceman" ¡Todo se congelaba! La
capacidad de mis termos era insuficiente para transportar el agua, y la
distancia de un pueblo a otro era larguísima (Canadá es un país inmenso y
tiene una población de sólo 27 millones). En ocasiones, usé el "camel
back" (mochila para transportar agua) entre la ropa, pero luego de chupar
por la manguerita, el agua se congelaba y tapaba el conducto. ¡A pesar de que
la manguerita iba enrollada en el pasamontañas y la cogotera, no había forma!.
Instantáneamente, el vapor
que exhalaba al respirar se congelaba y soldaba mi barba con hielo al
pasamontañas, formando estalactitas que me colgaban hasta el pecho. Para
descongelar el hielo, que no me permitía bajar el pasamontañas
para comer,
tenía que usar agua caliente. Las estalactitas de mi barba eran cosa de todo
los días. El vapor tampoco llegaba a salir de mi última campera, se congelaba
y se endurecía. Las antiparras se empañaban, y al congelarse me impedían ver.
En ocasiones, cuando tenía viento en contra y no podía usar las antiparras, en
mis pestañas se formaba una cortina de hielo.
Cuando nevaba mucho, la
visión se hacía pésima y los autos despistados eran una advertencia del
camino patinoso y peligroso. La advertencia no era escuchada y la marcha
continuaba...
Un día, mientras
esforzándome habría huella por la nieve de la banquina, producto de mi
imprudencia y de la fatalidad, fui atropellado por una camioneta que rompió mi
rueda trasera. El 31 de diciembre en Banff, festejé que estaba vivo, el fin de
año y mi cumpleaños número 28.
A partir de ese día, tuve
que incrementar la atención al máximo. No se trataba sólo de prestar
atención a la parte más transitable y con menos nieve del camino, sino
también de fijarme en los autos que venían de frente y de atrás a través de
mi espejito en el casco. Las bandas refractantes en la bici; mi chaleco;
también refractante, y mis pedales destelladores ayudaban para que no me
pisaran.
En ese frío país, era bueno
encontrarse con gente cálida y hospitalaria, que se acercaba para ofrecerme
alojamiento, asombrados por mi audacia y entretenidos con mis historias, casi
siempre querían retenerme más días. Yo la pasaba bien, me enteraba de cosas
de este país y hacia amigos con los cuales era una tentación quedarse...
Hubiera sido muy fácil quedarme descansando con ellos, pero en toda la
travesía me detuve sólo en Regina, donde también hice buenos amigos y recibí
equipo y la necesaria asistencia para mi bici Rocinante. El hecho de no
detenerme ni demorarme demasiado en cada lugar favorecía mi aclimatación a las
durísimas condiciones climáticas.
En ese país donde todo era blanco, descansaba mi vista y recibía el calor de los vivos colores de la bandera española que llevaba en el frente de mi bici para recordar a mis amigos y a la gente que me esperaba en España. La bandera argentina también tenía su presencia, aunque sus colores se apagaban con la nieve.
En el interior de Canadá
El clima frío continental de
la provincia de Saskatcheawan hace que la temperatura baje a -35º C y los
vientos de 60 Km. por hora llevan la sensación térmica a -70º C. Algunas
ciudades tienen nieve durante ocho meses al año. La gente que vivía en ellas
me preguntaba si estaba loco. Yo respondía que si estuviera loco habría muerto
hace tiempo y que mi estado era de lucidez y atención a cada momento ya que de
ello dependía mi vida.
Sólo es posible resistir las
durísimas condiciones del "helado país blanco" por un tiempo, hasta
que uno sucumbe a su dureza. Pero para atravesarlo durante casi dos meses, es
necesario adaptarse hasta el punto en el cual las condiciones más duras no se
perciben como agresivas y se disfrutan como bella, descubriendo en la monótona
blancura mágicas combinaciones de sueños y colores.
Travesía de Canadá en
invierno
| Salida | Vancouver 19/12/96 |
| Llegada | Montreal 6/2/97 |
| Kilómetros | 4.653 |
| Tiempo de pedaleo | 389 horas y 19 minutos |
| Días en total: | 51 |
| Días de "stop" | 8 |
| Etapas de pedaleo | 43 |
| Medias etapas | 4 |
| Promedio por etapas | 113,5 Km. |
| Etapa más larga |
Distancia, 210 Km.; duración, 10 horas y 10 minutos; velocidad promedio, 20,9 Km. por hora; temperatura, entre -31º y -23º C; sensación térmica, -50º C. |
| Clima | Nevando, 28 etapas; entre -15º y -22º C, 22 etapas; inferiores a -30º C, 11 etapas. |
| Temperatura mínima | -67º C (sensación térmica) |
| Tracción en hielo | 3.000 Km. en cubiertas con clavos y 2.300 en cubiertas con cadenas. |
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