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Lunes por la mañana, decido
dejar el auto e ir a trabajar en bicicleta (pensé en empezar la semana sin manejar). Al
llegar a la esquina de mi casa, doblo tranquilamente
CUIDADO!!! Un auto viene de
contramano, lo esquivo
lo insulto y sigo pedaleando. Pensé nuevamente
"
pobre llega tarde al trabajo, por eso va de contramano, por eso no mira, por
eso no piensa, por eso casi me atropella y me deja chato como estampilla
"
Al llegar a un semáforo después de 10 cuadras y, Yo ya entrado en calor, una
pasajera de un remis abre la puerta del coche y
y
mis ruedas se bloquean
la veo cada vez más cerca ( uhyyyy que linda se ve, pero con sangre no podrá ir a
trabajar
) después de una plegarias al cielo, la bicicleta se frena. La enfrento con
una mirada de ¿qué haces?.
Demás decir esta que ella se fue enviándome al infierno, con pocas palabras pero
contundentes "
porque no te matas
!!!".
Ya en pleno microcentro porteño, navego entre courriers que manejan desaforados,
repartidores de gaseosas que estacionan en cualquier lado y los changos con cajas que
también zigzaguean por las callecitas. En plena avenida 9 de Julio, un taxi me pasa y me
roza, me mira por su espejo y me hace "fuck you".
Ya en mis venas la sangre no corre, si existe algo llamado ponzoña, lo corro por 10
cuadras, lo alcanzo, si lo alcanzo
mi cerebro solo pide venganza. Si
allí
esta.. lo tengo
otra vez el semáforo lo salva y se me escapa. Después de haberme
desviado de mi camino unas 5 cuadras lo tengo a mano. Me acerco rápido
muy rápido,
dispuesto a descargar mi furia
mi ponzoña
mi CALENTURA!!!
Al llegar a la puerta del auto le digo muy "educadamente" ¿qué haces
pedazo de pelo
no ves que casi me afeitas??? (para mi el hecho recién ocurrió,
para este señor nunca existió, lo había olvidado).
Lo dramático no fue que este "buen señor" se haya bajado del coche, sino que
era una mole fea, capaz de destruir la bicicleta en mi cabeza en una fracción de segundo.
El solo me dijo "
Uds. son todos iguales, se creen los dueños de la calle,
yo te voy a enseñar
"
Yo escuche atentamente como un alumno "Shaolin" pero sin templos ni velas. Mi
ultimo recuerdo de lucidez antes del terror, fue la velocidad que llevaba en mi bicicleta,
que mis 21 cambios no alcanzaban, que el aire me faltaba y me sobraba smog, que el
slalon (a pesar de no ser mi fuerte) fue algo muy arriesgado y salvador. Desde aquel
lunes, salgo en bicicleta, pero ya no corro a nadie
no insulto a nadie, es
más veo
con agrado a los repartidores de gaseosas y a los courriers.
Todos dicen que la ciudad rompió el "ecosistema", no lo creo, todavía tengo el
"eco" de su voz en mi "sistema" nervioso. Yo pienso que aquí siguen
dominando los más fuertes sobre los más débiles (léase autos&bicicletas).
Moraleja Shaolin: (leer como Kung Fu) "
si ves el peligro
acercal, prepalate para rajal
"
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