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La Coherencia |
Si "coherencia es conexión, relación de varias
cosas entre si, unión, correspondencia", que importante es ser
coherente con nosotros mismos, con nuestros principios.
Debe ser coherente lo que pensamos, con lo que decimos, con
lo que pregonamos, con lo que hacemos.
Hoy, en nuestra sociedad en general y en los políticos en
particular, salvo alguna rara excepción, se prometen cosas que luego nunca se
cumplen y lo que es peor sin vergüenza ni pudor.
"Decimos muchas cosas, ... cuando no tenemos nada que
decir".
Vivimos en un momento donde la "inflación" se
trasladó a la palabra.
Jesús, sorprendía a sus contemporáneos por su autoridad
y autenticidad
... porque "hacia lo
que decía".
Que didáctico, que directo, que simple, ... pero muchas
veces cuesta mucho ser coherente.
Durante una cabalgata de 9 días entre la ciudad de Salta y
los Valles Calchaquíes tuve que aplicar la coherencia con esfuerzo y sacrificio.
Me costó mucho, por no decir muchísimo.
Los habitantes de las montañas usan y consumen muchas pilas.
Para escuchar radio, para sus linternas, ... en fin,
necesitan de las pilas en mayor proporción de lo que necesitamos en las
ciudades.
Las pilas agotadas las colocan en los techos porque el sol
les permite un uso adicional y muchas veces quedan allí o en el piso cerca de
las casas.
El grupo de franceses que realizaba la cabalgata en esa
oportunidad, era muy observador y el primer día le llamó la atención la
cantidad de pilas que había tiradas a la vuelta del puesto donde
pernoctaríamos.
Esa noche, mientras comíamos, éste fue el tema de
conversación importante, tratado con seriedad y amplitud, con rigor científico
pues se hablaba con fundamentos y se hacía especial hincapié en la
contaminación.
Después de tratarlo al tema con prolijidad y exhaustivamente,
se me propuso colaborar con la gente del lugar dándoles una explicación de los
daños que las pilas pueden producir debido a su poder contaminante,
pidiéndoles permiso para recogerlas sin que los dueños de casa se ofendan y
como una manifestación de agradecimiento a la hospitalidad puesta de manifiesto
al albergarnos esa noche.
Realmente me pareció un gesto lindísimo y les pedí unos
minutos para explicarle al puestero y a su familia, en su frecuencia, con sus
palabras y en sus tiempos, cual era la verdadera intención de los franceses.
Una vez que los dueños de casa entendieron bien cual era el
objetivo de las visitas, se procedió a la explicación de los daños que pueden
causar con su contaminación y luego a recoger todas las pilas que estaban a la
vuelta del rancho y alrededores.
Por mi parte estaba feliz y contento ya que la actitud de los
franceses, desde la primer noche de cabalgata, mostraban un interés por
integrarse a la comunidad y al medio ambiente en forma practica, efectiva y espontánea
que realmente me llenaba de alegría y me daba la pauta que seria un
grupo "fácil", interesado, "preguntón", condiciones estas
que a cualquier guía le cae bien.
No hay cosa más linda para un guía, que el grupo se interese
por lo que uno les muestra.
La "cosecha" de las pilas fue muy buena.
Se recogieron 32 pilas.
Hasta aquí la cosa venia bien.
Cuando pregunte si necesitaban una pala para enterrar las
pilas o donde querían que les haga el pozo y de que profundidad era el ideal,
la cosa se complicó y tuve que poner en practica la coherencia.
No solo me resulto dificilísimo, ... sino que además de
dificilísimo tuve que aceptar con buena cara a pesar de que en mi interior
tenia una bronca descomunal.
"No Hernán, las pilas debemos llevarlas a Salta para
que la empresa recolectora de residuos le dé un tratamiento especial".
No les puedo dar con precisión el numero las pilas y el peso
adicional que debí incorporar en la carga general durante 8 días de cabalgata,
pero si no fueron 250 pilas habrán sido 200.
Peso que además cambiaba todos los días y me obligaba a
prepara las cargas con la misma atención del primer día porque debía
equilibrar las alforjas como si fuese la primera vez.
La cabalgata finalizó con éxito, gracias a Dios, los
franceses agradecidos y contentos por la experiencia vivida y por la ayuda
comunitaria realizada y así, felices y contentos, regresamos a la ciudad de
Salta.
Por mi parte satisfecho y pleno por haber sido coherente con mis principios y mi accionar
a pesar de haber protestado mucho.
Colorin colorado, ... este cuento se ha acabado ...
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