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La organización de una cabalgata
esta llena de pequeños detalles que en la montaña toman su verdadera dimensión. Valga
como ejemplo los fósforos, o la sal, o las pilas de la máquina de fotos. Son cosas que
en la ciudad se solucionan tan fácilmente que no nos damos cuenta de su verdadera
importancia. Pero allí, donde no tenemos la solución al alcance de la mano, son
realmente problemas pesados.
El equipo personal se debe de revisar infinidad de veces hasta que estemos seguros de lo
que llevamos. Hay que imaginar distintas situaciones posibles y reales sin caer en lo
ridículo, donde se llega con mucha facilidad. Para una cabalgata de tres días, vale la
pena llevar tres pantalones, o un shampoo de 500 cc, o una caja con 100 aspirinas ???.
Seguramente sea mucho, salvo que la ensalada de aspirinas sea algo bueno o el shampoo se
use para lavar la ropa, que de más esta decirlo anda muy bien pues es un detergente de
excelente calidad.
Lo que si hay que tener
presente, es que en la montaña el tiempo, a veces, cambia con mucha facilidad. Puede
amanecer con un sol radiante y temperatura agradable y en muy poco tiempo se nubla, corre
una brisa y nos morimos de frío. Donde el clima es muy seco, el sol ...."el poncho
del pobre" como le dicen cariñosamente la gente del lugar, tiene mucha presencia y
puede haber muy pocos grados de temperatura y sentirnos muy bien, muy cómodos, con una
sensación térmica confortable pero .....cuando entramos en lugares de sombra, en una
quebrada,... es allí donde nos damos cuenta del frío real. Esto mismo sucede cuando el
sol se oculta por la tarde o cuando sopla un poco de viento.
En las alforjas personales
debe ir: una capa impermeable por una posible lluvia, por si sopla mucho viento o como
aislante del suelo y de los peleros cuando armamos la cama, un suéter, bufanda y guantes.
Cinta de embalar, piolín y bolsitas de nylon que siempre se utilizan. Máquina de fotos y
rollo de repuesto si es necesario. Alguna crema humectante o pantalla solar, fósforos o
encendedor para quemar papeles. Una cantimplora o mejor un termo irrompible. La campera y
el poncho van sobre la montura. Sombrero y cuchillo o cortaplumas a mano. En la alforja de
carga una muda completa de ropa, un par de alpargatas, bolsa de dormir de buena calidad,
plato cuchara y jarro, linterna, además del neceser completo y la toalla. Sobre la toalla
hay un cuento exclusivo y muy interesante. Toda la ropa y demás elementos deben colocarse
en bolsas impermeables de fácil identificación. Si esto lo hacemos con cierto orden
será muy fácil encontrar lo que busquemos sin tener que revisar y revolver toda la alforja.
Cuando se realizan cabalgatas de muchos días, es preferible llevar jabón para lavar la
ropa a llevar mudas de repuesto. En regiones de clima seco y en una actividad donde el
esfuerzo lo hace otro, ... el caballo, la ropa se ensucia bastante menos de lo normal de
manera que con una lavada rápida queda razonablemente bien y como se seca muy rápido,
realmente no hay problemas. Una práctica interesante para
realizar después de una cabalgata es hacer un examen personal de las cosas que llevamos y
podríamos haber dejado.
En una oportunidad, con un
grupo de 18 personas, hicimos un recuento de aspirinas... después de la marcha ....
INCREÍBLE !!!... fueron 365 las que sobraron!
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